ETA ataca a un empresario vizcaíno que se niega a ceder ala extorsión
bilbao
ETA envió ayer un aviso en forma de bomba al empresario vizcaíno Juan Manuel Arana, presidente de Astilleros Murueta, por no ceder a la extorsión de la banda terrorista. La explosión del artefacto, de unos dos kilogramos de un explosivo aún sin determinar, causó escaños daños materiales en el acceso a su vivienda familiar. La víctima, que trató de restar gravedad al ataque y lo calificó como «gajes del oficio», recibió la solidaridad de instituciones, partidos democráticos y organizaciones sociales y económicas vascas.
La débil potencia del artefacto explosivo y los escasos desperfectos provocados en la vivienda del empresario hicieron pensar, en un primer momento, en que la explosión se debió a un acto de kale borroka. Pero un posterior análisis de los expertos de la Consejería vasca de Interior llevó al departamento que dirige Javier Balza a confirmar la existencia de un atentado de mayor envergadura y a atribuir a ETA su autoría.