Una multitud despide entre vivas a España al inspector

El féretro, seguido por la viuda e hijos de Puelles.
Cientos de personas se congregaron ayer en Bilbao para dar su último adiós Eduardo Puelles García y arropar a la familia del agente asesinado el viernes por ETA en Arrigorriaga. Los Príncipes de Asturias asistieron el funeral por el policía, cuyos restos mortales fueron recibidos por la multitud con aplausos, vivas a España y gritos contra la banda terrorista. El acto religioso, al que acudieron representantes de los gobiernos nacional y autonómico y otras autoridades, se convirtió también en el último homenaje del Cuerpo Nacional de Policía a su compañero fallecido.
A las 12.50 horas llegaron a la Plaza de San José los Príncipes de Asturias, recibidos entre vítores y con una cerrada ovación. A Don Felipe y doña Letizia les esperaban en la puerta de la iglesia la vicepresidenta primera María Teresa Fernández de la Vega; el ministro Alfredo Pérez Rubalcaba o el lehendakari Patxi López.
La comitiva fúnebre fue recibida a las puertas del templo por el obispo de Bilbao, Ricardo Blázquez. Sonó entonces el himno nacional y la multitud respondió con otra ovación mientras el ataúd entraba en la iglesia. Ya en el interior de la parroquia, los Príncipes dieron el pésame a los familiares antes de que comenzara la misa, que Blázquez ofició asistido por otros seis sacerdotes. En la homilía, el obispo reclamó a todo el pueblo vasco un «no rotundo e inequívoco al terrorismo, con la cabeza y el corazón, en la conciencia y en la calle, personalmente cada persona y unidos como ciudadanos».