Los medios escritos se hicieron eco de su muerte y su legado centenario
Columnistas como Martín Ferrand, García Jambrina o De Villena destacaron su faceta de poeta comprometido y también su talento como escritor
C rémer se ha ido pero queda su inmensa obra, la que labró durante sus más de 102 años de vida. Así lo atestiguaron ayer los columnistas que en medios escritos nacionales como El País, El Mundo, ABC o La Razón glosaron la figura de Crémer y su trayectoria.
El también escritor y poeta, Luis Antonio de Villena, le dedicó un sentido obituario titulado «Un poeta en permanente resistencia» en el que recordó a Crémer como uno de los fundadores de la revista Espadaña , una publicación símbolo de resistencia antifranquista.
«Quede subrayado -”escribe De Villena-” que Espadaña fue un hito y que, a favor o en contra, marcó una época hasta que los vientos de la poesía y de la sociedad pudieron cambiar (...) Nadie ha cuestionado el valor simbólico y el buen hacer, siempre en la pesquisa comprometida, de Victoriano Crémer».
Y apunta también refiriéndose a la lucidez y al espíritu de trabajo que mantuvo hasta su último aliento. «Hombre recio, como sostenido por una gran energía interior, la vida y la vitalidad han dado la razón a la reciedumbre, porque es verdad que Victoriano Crémer ha estado activo hasta el final de sus días, siendo ya centenario».
Martín Ferrand tituló su columna de ABC , con el popular Crémer contra Crémer con que Victoriano titulaba sus colaboraciones con Diario de León. «Llevamos -”escribió Ferrand-” unas cuantas fechas de notables coincidencias mortuorias. Amaneciendo, le llegó la hora a Victoriano Crémer, aceptable novelista, gran poeta y maestro indiscutible en la última forma de esclavitud que queda en Occidente, el artículo diario. Con el título que, en su homenaje, encabeza esta columna mantuvo una colaboración diaria, cáustica y brillante en Diario de León».
El poeta Luis García Jambrina le dedicó su columna en el ABC con el título Crémer, el último jinete y recordó su faceta de escritor comprometido. «Crémer es uno de nuestros mejores ejemplos de poeta comprometido y solidario, luchador y resistente» (...) Irónico, inquieto, infatigable e inquebrantable, de él no puede decirse descanse en paz pues, vaya donde vaya, seguirá trabajando. El último jinete no se rinde».