El PSOE pierde fuelle un año después de su último congreso

Nadie duda de la labor de la secretaria de Organización, Leire Pajín, pero los críticos lamentan su falta de experiencia

Publicado por
paula de las heras | madrid
León

Creado:

Actualizado:

El acuerdo sobre la financiación autonómica ha proporcionado, al menos en apariencia, un balón de oxígeno a José Luis Rodríguez Zapatero. Pero en la trastienda quedan asuntos pendientes; problemas de funcionamiento interno que, a juicio de muchos dirigentes del PSOE acabarán por lastrar al partido ante futuras contiendas electorales. «Tenemos que espabilar mucho», coinciden críticos y zapateristas. Las miradas se dirigen hacia el presidente del Gobierno, pero también hacia una joven comisión ejecutiva encargada de abonar el terreno para las municipales del 2011.

Un año después de haber sido elegida en el 37 congreso federal, sobre la dirección capitaneada por la secretaria de Organización, Leire Pajín, sigue pesando la obligación de demostrar su valía. Si, en lugar de limitarse a recortar la distancia que auguraban las encuestas, el PSOE hubiera ganado las europeas todo habría sido distinto. Pero no fue así, y el resultado destapó la caja de los truenos. Sobre todo, porque empezó a cundir la sensación, ahora ya instalada, de que nadie ha hecho un análisis crítico de lo ocurrido para sacar conclusiones.

En la ejecutiva admiten que se ha podido dar esa imagen. En mes y medio sólo ha trascendido el estudio presentado por el secretario de Áreas e Ideas, Jesús Caldera, y su solidez fue muy puesta en cuestión. Aseguraba que todos los Gobiernos europeos se habían resentido por la crisis -”los críticos recuerdan que en Francia, Alemania e incluso Italia el castigo no fue tal-”; constataba que el voto de izquierdas está más dividido entre distintos partidos y concluía que de haber sido las europeas unas generales el PSOE habría ganado. No más de una decena de páginas.

1397124194 El cambio. Los afines a Pajín sostienen que los análisis se han hecho aunque no sean públicos. Pero los más experimentados confiesan que en Ferraz las cosas no funcionan como antes, que se ha perdido eficacia. Es un problema de forma, dicen, y de fondo. Se decidió que sería más funcional centralizar los servicios y hacer que todos los secretarios de área compartieran técnicos y asistentes. «Antes uno encargaba los informes que creía oportunos y ejercía una dirección política sobre su negociado; ahora hemos perdido autonomía. Se pretendía lograr mayor coordinación, pero casi hay que hacer cola para que te hagan -˜papeles-™», se lamenta un dirigente. A eso se une que ya no hay en la sede pesos pesados del partido.

Cargando contenidos...