El PP cree que se prueba la «cacería política» con el recurso contra Camps
Critica que el anuncio de la vicepresidenta De la Vega sobre la postura a adoptar por la Fiscalía prueba la connivencia de Conde-Pumpido con la «persecución»
Víctor Campos volvió ayer a la militancia en el PP.
El PP aprovechó ayer el respiro que le proporcionó el Tribunal Superior de Justicia de Valencia para lanzarse sin demora a la ofensiva. En menos de veinticuatro horas, el partido de la oposición exigió la comparecencia del fiscal general del Estado, Cándido Conde-Pumpido, en el Congreso, y anunció que reclamará la de la vicepresidenta Fernández de la Vega, en el Senado. Ambos son, según alegan, protagonistas principales en la supuesta «cacería» organizada por el Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero para aniquilar toda alternativa política.
No fue una, sino varias las voces que a lo largo de toda la jornada repiquetearon el mismo mensaje en distintos frentes; desde la secretaria general de la formación, María Dolores Cospedal, en un vídeo grabado desde su lugar de veraneo, hasta el portavoz adjunto del grupo parlamentario, Arturo García Tizón, pasando por el vicepresidente de la Generalitat valenciana, Vicente Rambla.
Todos alimentaron la idea de que la investigación judicial abierta en su día por Baltasar Garzón, y hoy en manos del Tribunal Supremo y los tribunales superiores de Madrid y Valencia, no es más que una conspiración sin sustancia.
De momento, los populares sólo cuentan con una victoria en su haber, tras varios meses en los que la instrucción no hizo más que situar al partido en una posición comprometida. Pero el sobreseimiento de la causa contra el presidente del Gobierno de la Comunidad Valenciana, principal báculo autonómico de Mariano Rajoy, ha llegado en un momento propicio porque durante el mes de agosto los tribunales descansan y hasta septiembre no habrá grandes novedades, así que tienen la ocasión de insistir en que son objeto de una burda «persecución política», una afirmación que ya les fue eficaz en el pasado: con ella, y la ayuda de unas polémicas fotografías, se cobraron en marzo la cabeza del ex ministro de Justicia, Mariano Fernández Bermejo.
El hecho de que fuera la vicepresidenta primera del Ejecutivo quien, desde Costa Rica, anunciara el recurso de la Fiscalía contra el auto del tribunal valenciano fue recibido como una prueba de cargo contra su inocencia. Cospedal llegó a afirmar que la democracia está en un «serio peligro» con Zapatero porque se están utilizando «todas las instituciones del Estado para hacer política partidista en lugar de para garantizar la libertad de todos los españoles».