Saca a la acera a un trabajador ilegal que murió de un infarto
La víctima realizaba la reforma de un bar y el dueño quiso evitar el problema
El hijo de un inmigrante uruguayo en situación irregular ha denunciado que su padre falleció en el sur de Tenerife por falta de asistencia, después de sufrir un infarto en el lugar de trabajo y que su jefe lo arrastrara hasta la calle para no verse comprometido, según ha declarado el joven. Pablo Larrosa, el hijo del inmigrante fallecido, ha denunciado este caso de posible omisión de socorro y ha sido llamado a declarar ante la policía nacional para aclarar el suceso, al tiempo que ha anunciado que en breve presentará una denuncia contra el propietario del bar de Playa Paraíso (Adeje), en donde sucedieron los hechos el pasado 25 de julio.
Según la versión de Pablo Larrosa, su padre, Luis Beltrán Larrosa, estaba trabajando con el propietario del bar, un ex agente de la policía nacional, en obras de reforma, cuando sufrió un ataque al corazón.
En lugar de llamar inmediatamente a los servicios de emergencia, el propietario lo arrastró hasta la calle, hechos que fueron observados por un vecino del lugar que llegaba a su casa y que le advirtió repetidamente que no podía tocarlo, afirmó Larrosa. Según el hijo del fallecido, el propietario contestó que sólo pretendía que tomara un poco el aire y lo dejó tirado en la calle, pero el vecino le reiteró que al arrastrarlo podía empeorar su estado.
El vecino fue a llamar a una ambulancia y a comunicar los hechos a la Guardia Civil, según el relato de Pablo Larrosa, y comprobó a su regreso que el dueño del bar se había quitado la ropa de trabajo.