Los talibanes atacan la base española de Herat sin producir daños personales
El Ministerio de Defensa confirma que los terroristas lanzaron siete cohetes horas después de que Chacón advirtiera de que los soldados estaban en alerta máxima

Varios soldados aseguran la zona tras el ataque talibán.
Las tropas españolas desplegadas en Afganistán recibieron ayer un nuevo ataque de los insurgentes talibanes sin que se produjeran «daños personales». Según infomó el Ministerio de Defensa, siete cohetes fueron lanzados el viernes por la noche contra la base española de Herat entre las 20.35 y las 20.55 horas (hora peninsular). «Una vez que se produjo el suceso se activaron de inmediato las medidas de seguridad para este este tipo de casos», dice un lacónico comunicado del Estado Mayor de la Defensa. La ofensiva de los rebeldes contra la base española, situada al oeste del país, se produjo justo después de que la ministra de Defensa, Carme Chacón, advirtiera de que los 1.250 soldados españoles destinados en Afganistán se encuentran en «alerta máxima» ante la inminencia de las elecciones, que se celebrarán el próximo 20 de agosto.
Carme Chacón aseguró que la misión se encuentra en un momento «clave» y «muy arriesgado», con un incremento de la violencia por parte de la insurgencia talibán, pese a la reciente tregua anunciada en una de las provincias donde operan el contingente español, Bagdhis. Durante una visita a la sede de la Unidad Militar de Emergencia (UME) en Torrejón (Madrid), la ministra subrayó que los países aliados implicados en la misión militar en Afganistán son conscientes de que las elecciones del jueves son trascendentales para fortalecer el débil Gobierno afgano.
Y apuntalar el actual Ejecutivo es, a su vez, imprescindible para parar los pies a los talibanes, cuyo objetivo declarado es boicotear los comicios y alzarse en armas contra los «invasores».
Chacón insistió en que los países de la Otan, bajo cuyo paraguas actúa España, son «muy conscientes» de que se trata de «la misión más dura y más arriesgada en la que nunca han tomado parte». Añadió que el contingente español y los más de cuarenta países aliados trabajan para que los comicios sean «libres y creíbles» y se puedan celebrar en un entorno seguro.