El hallazgo de dos nuevos zulos eleva a 12 los arsenales de ETA desmantelados
El fiscal general de París afirma que se trata de la mayor operación antiterrorista de los últimos cinco años, con un volumen de explosivos pocas veces incautado
El goteo de zulos de ETA descubiertos por las fuerzas de seguridad en Francia parece no tener fin. Van 12 en seis días. Los agentes descubrieron ayer dos nuevos escondites en el departamento de Herault, en el sudeste del país y cerca de la frontera con Cataluña, y en uno de ellos había 184 kilos de nitrato sódico, componente para fabricar explosivos, 124 detonadores, cuatro kilos de pentrita, sustancia para multiplicar el efecto destructivo, un subfusil Uzi, dos pistolas, 50 metros de cordón detonante y munición, de acuerdo a la relación que proporcionó el Ministerio del Interior.
Con el arsenal desmantelado en un paraje boscoso de la pequeña población de Cabrerolles la cantidad decomisada de elementos para fabricar explosivos supera los 900 kilos, un volumen pocas veces incautado en una sola operación antiterrorista. Semejante volumen de material llevó al fiscal jefe de París, Jean-Claude Marin, a firmar que se trata de la operación contra ETA más importante de los últimos cinco años. «No ha habido hallazgos similares desde el 2004», indicó en alusión a la captura el 4 de octubre de aquel año del entonces máximo dirigente de ETA, Mikel Albizu, Mikel Antza , que escondía en el sótano de su vivienda media tonelada de explosivos, un misil antiaéreo y decenas de subfusiles, entre otro material bélico.
Sigue la investigación. El alijo es fruto de la investigación desarrollada por Subdirección Antiterrorista francesa y la Comisaría General de Información del Cuerpo General de Policía española tras la captura el pasado miércoles del responsable de la logística de los comandos de ETA, Aitzol Etxaburu, y sus colaboradores, Andoni Sarasola y Alberto Machain, en la estación alpina de Le Corbier-Villarembert. Los agentes siguieron durante varias semanas a los tres terroristas en su periplo por Francia y detectaron las zonas en que escondían los explosivos, las armas y demás material.
Además del escondite de Cabrerolles, los agentes encontraron otro en Lacaune Les Bains, en la misma región, pero cuyo contenido revistió menor importancia. Los terroristas tenían en este refugio dos tableros de madera, cuatro caballetes y material de embalaje, pero no había armas ni explosivos.
El inventario de los 12 zulos desmantelados en los últimos seis días recoge que ETA ha perdido de golpe casi 900 kilos de material para fabricar explosivos, una veintena de pistolas y subfusiles, más de 160 detonadores, una decena de bombas-lapa preparadas, 150 matrículas de vehículos, unos 500 metros de cordón detonante, elemento que también potencia las explosiones, 12 litros de nitrometano, otro multiplicador de los artefactos, además de abundante munición, manuales técnicos y documentación.