El sumario dice que sacó de la cama a El Bigotes para conseguir caviar
Ricardo Costa aseguró ayer que la trama corrupta ya existía cuando él llegó a la secretaría general del PP valenciano. Que él se limitó a seguir trabajando con Orange Market y con su responsable, Álvaro Pérez El Bigotes porque nadie le dijo que terminara con esa relación. Costa insiste en que su relación era profesional con la empresa y El Bigotes. Pero a lo largo de los 17.000 folios desclasificados del sumario numerosos pasajes revelan vínculos mucho más íntimos que Pérez, en una de las escuchas, llega a definir de «amistad verdadera» para acto seguido confesar que seguiría queriendo al dirigente popular aunque éste fuera «un pobre de pedir».
Para la Brigada Antiblanqueo no hay mucho que interpretar. En un informe del 30 de enero los agentes aseguran: Ricardo Costa «es una de las personas que mayor contacto tiene con Álvaro Pérez, tanto a nivel personal como en materia profesional realización de trabajos para el PP, para la Comunidad Valenciana o cobros de facturas pendientes de la empresa Orange Market que dirige Álvaro».
Los pinchazos apuntalan esa afirmación de que El Bigotes no era un simple cliente para Costa. Su amistad llega al punto de que Costa, según revelan las escuchas, llamó cerca de la medianoche del pasado 22 de diciembre a Pérez para que éste le consiguiera de forma urgente «cien gramos de caviar». «Mira a ver si tus contactos conocen a alguien y pudo tenerlo para la cena», pide el popular.
Esa amistad llega a conversaciones muy embarazosas, como la que ambos mantienen el 27 de diciembre del 2008, en la que Costa pide a su amigo que intermedie con Camps para que le dé un puesto en su Gobierno.