Amenazan con matar a tripulantes del «Alakrana» tras desembarcar a tres
El Gobierno ya no descarta la opción militar tras el ultimátum transmitido a través del patrón del atunero para lograr la liberación de los piratas detenidos en España

Cristina Blach, hija del patrón del «Alakrana», Ricardo Blach, en Bayona.
La captura de dos de los secuestradores del Alakrana por parte de la Armada ha acabado convirtiéndose en una complicación añadida para la liberación de los marineros. Los piratas somalíes que retienen a los 36 miembros de la tripulación desde hace ya más de un mes llevaron este jueves a tierra a tres, dos gallegos y un vasco en un intento de aumentar la presión sobre el Gobierno y el armador. Exigen que se deje libres a sus compinches encarcelados en España y amenazan con cobrarse la vida de los secuestrados. La idea inicial de Defensa, que consideraba que tras este nuevo chantaje se encontraba sólo el deseo de lograr más dinero, quedó eclipsada por el testimonio del patrón del barco, Ricardo Blach: «Nos han dicho que si no hay movimiento dentro de tres días los matarán y llevarán a otros tres a tierra y así hasta el final».
La ministra de Defensa, Carme Chacón, que compareció tras celebrar una reunión de urgencia con la comisión de coordinación interministerial que se encarga del secuestro, aseguró que los servicios de inteligencia saben «exactamente» a qué lugar se ha trasladado a los tres pescadores y también que se encuentran «bien». Fue un mensaje dirigido especialmente a las familias, entre las que ha empezado a crecer el malestar por lo mucho que está costando resolver la situación. En algunos casos, la ira y la impotencia se dirigen contra el Ejecutivo. De ahí la insistencia de la ministra. «No escatimamos ni un solo esfuerzo para liberar el Alakrana para que, cuanto antes, sus miembros vuelvan a casa», remarcó.
No hubo en su intervención comentario directo sobre la amenaza. Por la mañana el patrón Ricardo Blach, había comentado en Radio Nacional que no daba demasiado crédito a las mismas y Chacón hizo una interpretación bastante acorde. Pero a medida que fue avanzando el día el temor fue creciendo. El propio Blach se mostró en Radio Euskadi más convencido de que la cosa iba en serio al afirmar que el «asunto del dinero» ya está asegurado y que lo que se pretende es que se deje volver a los apresados Raageesey y Abdu Willy a su país.
El Gobierno trató de mantener la calma, pero tampoco ocultó que la situación es cada vez más complicada. Chacón dejó claro que no se descarta ninguna opción, incluida la militar, que hasta ahora estaba descartada.