León suma 80 antenas y aguarda otras 17 en fase de tramitación o a punto de emitir
El rechazo vecinal obliga a plantear la modificación de la ordenanza municipal y el modelo en la ciudad
La cobertura de su móvil pende de las 48 estaciones base de telefonía móvil, que adornan los tejados de los edificios, y 32 microcélulas, que se camuflan en los aleros de inmuebles o carteles comerciales, que contabiliza la ciudad, según el registro oficial del Ayuntamiento. Un censo en el que están listas para apuntarse otras 8 antenas que ya disponen de las licencias de obras y ambiental, pero no de funcionamiento, y 9 dispositivos más que se encuentran en la fase de tramitación administrativa por parte del consistorio; fuera quedan otras 9 que han sido denegadas o clausuradas.
Por encima de las chinchetas de este mapa, las operadoras deben actualizar en las próximas semanas, según les ha requerido el Ayuntamiento, sus planes de implantación: los emplazamientos estratégicos, que están sujetos a confidencialidad, en los que requieren mayor cobertura debido a la demanda de sus clientes y sobre los que se elabora el proyecto que debe acreditar la necesidad.
Este es el primer paso que deben seguir las operadoras de telefonía móvil para poder instalar sus antenas. Resuelto el permiso del propietario de la azotea, que en algunos casos no reside en el inmueble y pasa recibo a inquilinos de renta antigua, las empresas deben presentar el proyecto en el Ayuntamiento con arreglo a la legislación marcada por el Gobierno en los Reales Decretos 261/2001 (de 29 de noviembre) y 1066/2001 (de 28 de septiembre) y sin vulnerar la ordenanza municipal de infraestructuras de radiocomunicación.
Los técnicos municipales evalúan la documentación presentada y dictaminan la concesión o no de los permisos de obras y medioambiental, en un solo acto, que después deben ser ratificados por la Junta de Gobierno Local, formada por el alcalde y los concejales que gobiernan.
Las licencias tienen un tiempo determinado, como se ha visto con la retirada del permiso al dispositivo de Mariano Andrés, 151, que puede volver a tenerlo en el mismo momento que la operadora vuelva a presentar el proyecto. Sin superar este margen y antes de empezar a emitir, las empresas deben solicitar al consistorio el permiso de funcionamiento; momento en el cual los técnicos municipales inspeccionan sobre el terreno que la antena cumple lo definido en el proyecto. Si este visado es positivo, se da la bendición definitiva, dado que no hacerlo supondría un delito de prevaricación, como ha insistido siempre el Ayuntamiento.
Luego, sólo quedan las movilizaciones a pie de calle y los intentos de paralizar el funcionamiento en la vía judicial del contencioso-administrativo, si se acredita la vulneración de alguno requisito legal, como sucedió en el número 43 de la calle Santo Toribio de Mogrovejo en el año 2007. Otra cosa sería que la ordenanza municipal se reforme para ser más restrictiva.