Aprobado el aborto, la financiación autonómica y el blindaje vasco
El Congreso da luz verde a las leyes con pactos del PSOE a izquierda y derecha
El Gobierno se apuntó ayer un éxito en el Congreso. Consiguió cerrar pactos con todos los grupos, excepto el PP y UPyD, y trenzó mayorías con distintos grupos para aprobar cuatro importantes leyes en una sola jornada. Para los socialistas fue el preámbulo ideal al cierre del período de sesiones que se completará la semana próxima con la aprobación de los Presupuestos del Estado para el 2010.
Los pactos lograron la aprobación de las leyes que aplicarán el nuevo sistema de financiación autonómica, establecerán una ley de plazos para la interrupción voluntaria del embarazo, y blindarán el Concierto Económico vasco. El Ejecutivo también aprobó ayer, con la ayuda de los nacionalistas, la ley omnibus que modifica 47 normas existentes y liberaliza las actividades del sector servicios, y sacó adelante asimismo, en este caso por unanimidad, la ley que permitirá decomisar bienes a delincuentes por orden judicial en toda la Unión Europea.
Para cambiar el sistema de financiación autonómica contó con el apoyo de la izquierda catalana, Esquerra Republicana e Iniciativa, de Coalición Canaria y con los dos votos determinantes de Unión del Pueblo Navarro y Nafarroa Bai.
La ley del aborto salió adelante con la ayuda de la izquierda y del PNV; y el blindaje del Concierto Económico vasco congregó el apoyo de todos los grupos, excepto el PP y UPyD.
Con la aprobación del blindaje del Concierto vasco se cumplió el pacto presupuestario alcanzado en octubre por PSOE y PNV, en el que los nacionalistas pusieron como condición indispensable que se reformase esa ley para que las normas fiscales de las diputaciones vascas sólo pudiesen ser recurridas ante el Tribunal Constitucional. La ley, que fue apoyada por el PP en el Parlamento vasco, recibió el voto en contra de los populares en el Congreso. La dirección nacional prohibió ayer a sus tres diputados vascos ausentarse del hemiciclo, como hicieron en protesta por el voto en contra de su grupo en la toma en consideración por el pleno.
La ley que liberaliza las actividades del sector servicios se aprobó al gusto del Gobierno por los pelos y gracias al PNV, que cambió su no del Senado por la abstención, y al BNG, que varió su abstención por un sí. Fueron 169 votos a favor y 166 en contra.