El mapa del eclipse tiene un dato que casi nadie mira y puede decidir si lo ves o te lo tapa una montaña
El Instituto Geográfico Nacional permite consultar la altura y el azimut del Sol durante el eclipse de 2026, dos datos que indican a qué altura y hacia qué punto del horizonte habrá que mirar desde cada municipio
Recreación digital de un eclipse solar.
El miércoles 12 de agosto no bastará con estar dentro de la franja de totalidad del eclipse solar de 2026. Tampoco con encontrar un lugar sin nubes o calcular cuántos segundos quedará completamente oculto el Sol. Hay otro dato mucho menos conocido que puede terminar determinando si el espectáculo aparece delante de nuestros ojos o queda escondido detrás de una montaña, un edificio o incluso una línea de árboles: la posición del Sol sobre el horizonte.
El visualizador oficial del eclipse total de Sol del 12 de agosto de 2026 del Instituto Geográfico Nacional permite comprobarlo municipio por municipio. Además de las horas de inicio, máximo y final del fenómeno, muestra dos columnas que pueden pasar inadvertidas entre tantos números: «Altura Sol» y «Azimut Sol».
Y este año importan especialmente. España se encuentra al final de la trayectoria de la sombra y el IGN advierte de que la totalidad tendrá lugar cuando el Sol esté poniéndose «muy cerca del horizonte». Por ese motivo, recomienda buscar un emplazamiento con buena visibilidad hacia el oeste.
La altura del Sol durante el eclipse de 2026 puede cambiar completamente la experiencia
La altura solar es probablemente el concepto más sencillo de entender. Indica a cuántos grados se encuentra el Sol por encima del horizonte. Un Sol situado a 90 grados estaría justo sobre nuestras cabezas; a medida que esa cifra se acerca a cero, se encuentra cada vez más próximo al horizonte. Y las cifras del 12 de agosto son extraordinariamente bajas.
En León, el dato clave no será únicamente cuánto dure la totalidad, sino lo bajo que estará ya el Sol sobre el horizonte occidental. La capital se encuentra dentro de la franja de totalidad y el fenómeno llegará al final de la tarde, por lo que cualquier montaña, edificio o línea de árboles situada en la dirección adecuada puede condicionar la observación.
El eclipse total de Sol podrá observarse de forma segura únicamente con protección específica durante sus fases parciales
El azimut del Sol en el eclipse de 2026 indica hacia dónde habrá que mirar
La segunda palabra que aparece en las tablas del IGN puede resultar menos familiar: azimut.
El azimut expresa una dirección sobre el horizonte mediante grados. Convencionalmente, 0 grados corresponde al norte, 90 al este, 180 al sur y 270 al oeste. Por tanto, un azimut situado algo por encima de 270 grados coloca al Sol hacia el oeste-noroeste.
Las tablas oficiales permiten consultar este dato municipio por municipio, también en León. Esto significa que no basta con saber que hay que mirar hacia el oeste: el azimut permite precisar qué sector concreto del horizonte debe quedar libre de montañas, edificios o vegetación.
Esto permite dejar de pensar simplemente en «mirar hacia el oeste». Quien conozca la altura y el azimut puede identificar de manera bastante más precisa qué sector del horizonte necesita tener despejado.
El eclipse de 2026 puede quedar detrás de una montaña aunque el cielo esté despejado
Aquí aparece la utilidad práctica de esos dos números. Un lugar puede tener una previsión meteorológica perfecta y encontrarse dentro de la franja de totalidad, pero ofrecer una mala observación si una montaña se levanta precisamente en la dirección en la que estará el Sol.
Lo mismo sucede en un valle. Estar rodeado de naturaleza no garantiza una mejor observación. Si el relieve occidental es elevado y el Sol se encuentra solamente a unos pocos grados sobre el horizonte durante el máximo, puede quedar oculto antes de que se produzca la fase que queremos contemplar.
Por eso tampoco puede afirmarse que cualquier mirador sea automáticamente mejor. Lo determinante no es únicamente encontrarse en un punto elevado, sino disponer de un horizonte suficientemente abierto en la dirección correcta.
El propio IGN subraya esta particularidad del eclipse español: al producirse la totalidad con el Sol próximo a ponerse, será necesario observarlo desde un emplazamiento con buena visibilidad hacia el oeste.
Fotografías de la Agencia Espacial Europea (ESA) del eclipse total de sol visto desde la perspectiva del satélite Proba-2, que grabó el evento acontecido el 20 de marzo de 2015, donde se muestra la secuencia de este fenómeno.
El lugar elegido para el eclipse de 2026 se puede comprobar antes del miércoles
Se puede visitar previamente el lugar elegido y estudiar su horizonte occidental. El dato del azimut permite saber aproximadamente hacia qué dirección aparecerá el Sol durante el máximo del eclipse y la altura indica lo cerca que estará del horizonte.
Hay que tener presente, no obstante, que observar el lugar hoy a la misma hora ofrece solamente una referencia aproximada, no una reproducción exacta de dónde estará el Sol el miércoles. La posición solar cambia ligeramente de un día a otro. Para localizar con precisión la dirección correspondiente al momento del eclipse es preferible utilizar los valores de altura y azimut proporcionados por el IGN.
Y existe otra precaución importante: comprobar el emplazamiento no significa mirar directamente al Sol. Durante todas las fases parciales del eclipse deben utilizarse métodos adecuados de protección ocular. La única excepción para retirar los filtros solares se produce durante la totalidad completa y únicamente desde lugares situados dentro de la franja de totalidad, siguiendo las recomendaciones oficiales.
El mapa del eclipse de 2026 permite consultar cada municipio
La enorme ventaja de las herramientas del IGN es que no obligan a extrapolar los datos de una capital de provincia.
Su tabla permite buscar cada municipio y conocer las horas del fenómeno, la magnitud, la altura solar y el azimut. Es especialmente útil porque unos pocos kilómetros pueden cambiar el horizonte real del observador aunque los datos astronómicos sean similares.
Los datos del IGN muestran hasta qué punto cambia la altura solar según el lugar de observación. En A Coruña el Sol estará a unos 12 grados durante el máximo, mientras que en Palma se encontrará a apenas dos grados. León queda entre las capitales incluidas en la franja de totalidad y dispone igualmente de datos específicos de altura y azimut en el visualizador oficial.
Eso explica por qué la elección del emplazamiento no debería hacerse mirando únicamente el mapa de la franja de totalidad. Una ubicación puede ofrecer unos segundos más de oscuridad y, sin embargo, tener una montaña justo delante. Otra puede sacrificar unos segundos pero disponer de un horizonte completamente limpio.
Durante meses se ha hablado de la franja de totalidad, de la duración, de las gafas homologadas y, ahora que faltan horas, de las nubes. Todo ello importa.
Pero el eclipse del 12 de agosto presenta una circunstancia excepcional: ocurrirá con el Sol extraordinariamente bajo desde España.