| Crítica | Cine |
La vida contra la ternura
Gorka Moreno, Antonio Mercero, Juan José Ballesta y Luis Ángel Priego
Planta 4ª es una película de vocación ternurista, próxima al lenguaje televisivo y más cercana al tono de una teleserie tipo Farmacia de guardia o Cuéntame que a los registros puramente cinematográficos. Aún así, reconociendo sus engranajes tramposos para conseguir la lágrima y el favor de la taquilla, estamos ante una película bien dirigida y con un guión sólidamente construido. Y, aunque se nota que el libreto es en su origen claramente literario y muy teatral, el oficio de Ignacio del Moral, colaborador habitual de Fernando León, lo ha suavizado, trayéndolo de vuelta a la tierra. El recuerdo de las batallas dialécticas de los amigos de Barrio van y vienen en esta planta de adolescentes mutilados por el cáncer, en un juego situado entre lo blando y lo duro, con un resultado desigualmente afortunado. Por ejemplo, es horrible la secuencia de la masturbación colectiva, homenaje al Amarcord de Fellini. Y muy tosca la carrera de cuádrigas-sillas de ruedas con evocaciones a Ben-Hur y Rebelde sin causa . Pero hay otros momentos extraordinarios, conseguidos, básicamente, gracias a la arrolladora fuerza de los actores juveniles. Antonio Mercero ya ha probado que es un excelente director de actores, como recordamos de la notable película Espérame en el cielo . Con su ayuda, Juanjo Ballesta, el Bola, compone un cálido recital. Y también se sale de la pantalla la chica anoréxica de la sexta planta. Ella es la protagonista de un momento de gracia, cuando sella con uno de los chavales enfermos un pacto de vida: comida por quimioterapia. PLANTA 4ª: España. Dir: Antonio Mercero. Int: Juan José Ballesta, Luis Ángel Priego. Gorka Moreno. 103 min .