| Crítica | Cine |
La espada, de capa caída

Penélope Cruz y Vincent Pérez, protagonistas de la película
Es lógico que en estos tiempos de guerras sucias las armas blancas no interesen a nadie. Este es el motivo por el que, desde hace décadas, las películas de capa y espada están de capa caída. Sin embargo, la espada es, para nosotros los nostálgicos, sinónimo de libertad, adorada en varios subgéneros ya muertos, como el cine de piratas o el de aventuras medievales. Su desaparición son alas cortadas a la alegría del cine. Lo dice el protagonista de esta nueva versión de Fanfan La Tulipe: «Un caballero sin sable es como un toro sin cuernos». El cine de aventuras actual está afeitado y este remake de la inolvidable Fanfan el invencible es de una enorme pobreza, vestido con todos los resabios estúpidos de la industria deshumanizada. Desde luego que los modernos autores de la saga Taxi, Luc Beson y Gérard Krawczyk, no eran los creadores adecuados para hacer una nueva versión de la película que dirigió Christian Jaque en los años cincuenta, como tampoco Vincent Pérez y Penélope Cruz alcanzan ni de lejos el encanto que tuvieron unos jóvenes Gerar Philippe y Gina Lollobrigida. Como siempre el consuelo lo encontramos en los secundarios, especialmente en una adorable madame de Pompadour. Huelaga decir que el acabado técnico es envidiable y que los paisajes del heno y los bodegones son de un pictoricismo deslumbrante; pero sin alma. En definitiva, que el género está, más que nunca de capa caída, por mucho que algunos se empeñen en revivirlo. FANFAN DE LA TULIPE. Francia. Director: Gerard Krawczyk. Intérpretes: Vincent Pérez, Penélope Cruz, Didier Bourdon, Helene De Fougerolles. 90 minutos.