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Reflexión naïf y ensoñadora

Una de las obras de Juana Pueyo que el visitante puede contemplar en Ármaga
La veterana pintora andaluza Juana Pueyo presenta estos días en la galería de arte Ármaga unos cuadros llenos de colorido y repletos de personajes de la calle, de seres anónimos que participan de modo inconsciente en los ensueños de de la pintora. «A pesar de mi formación académica nunca he conseguido pintar como mandan los cánones, siempre he hecho lo que sale de mi interior, no conozco otra manera de pintar», afirma. La pintora ha vivido en Sevilla desde su infancia, donde, según cuenta, «los artistas nacen espontáneamente, son una consecuencia del duende que esconde la ciudad». Y en Sevilla vive esta mujer que tras una imagen de eterna alegría esconde un corazón melancólico que trasciende a sus obras dotándolas de un encanto misterioso. Cuenta en sus cuadros historias que solamente rozan levemente la realidad, nos habla de mujeres cuya vida discurre hacia la amargura desde las nebulosas felices de la infancia. De mujeres que miran al futuro con susto desde el prosaico balcón de un hogar que se manifiesta negro a sus espaldas. Pero es capaz de rodear estas pequeñas tragedias cotidianas de belleza, de una extraña belleza que nada sabe de reglas ni perspectivas. Las leyes físicas no tienen ningún valor para esta reconocida pintora que es capaz de pintar mesas ingrávidas en las que animadas parejas dan rienda suelta a sus amorosos escarceos. Y todo adornado de flores, y todo empapado de ingenua belleza. «Yo -asegura la artista- nunca pinto un modelo, todos mis cuadros son el fruto directo de la imaginación. Solamente recuerdo haber copiado la realidad en dos obras, una la guardo celosamente en mi dormitorio, y otra pertenece a la colección de la Duquesa de Alba». Juana Pueyo ha visto refrendada su carrera por infinidad premios internacionales como la medalla Cittá Eterna, de Roma, la de Saint Paul de Vence, de Francia, el diploma de la Vallombreuse Exhibition, de Estados Unidos, la medalla del Salón de Otoño, de Madrid¿ y así hasta una treintena de reconocimientos, que jalonan un listado de más de medio centenar de exposiciones en todo el mundo. «Mi pintura -explica- ha sido siempre muy bien recibida, pero si hay un país en el que de verdad me sentido acogida con gran cariño es Francia, donde me han concedido innumerables galardones». Horario: de 12.00 a 14.00 y de 18.00 a 21.00; sábados de 12.00 a 14.00. Calle Alfo nso V, 6.