Y el mundo cambió
Imagen del cartel promocional de la película
Dos grandes producciones han venido a recordarnos el 11-S cinco años después: la excelente y poco publicitada United 93 y World Trade Center , la nueva película de Oliver Stone. Precedido por su fama de polemista y amigo de teorías conspirativas ( Platoon, Nacido el cuatro de julio, JFK o Nixon ), Stone parecía dispuesto a escandalizar con una versión política de los hechos que no dejara indiferente a nadie. Sin embargo, lo que sorprende precisamente, es el hecho de que la película no entra en valoraciones políticas sino que se ciñe a contar la historia de dos policías rescatados con vida de entre los escombros. Con Nicolas Cage como «gancho» (en United 93 no había actores conocidos para subrayar la universalidad de la tragedia), la película cuenta el 11-S de dichos policías y de sus familias, la angustia y claustrofobia de unos y de otros para culminar como una loa a la solidaridad y en un homenaje a las víctimas. Anque está claro que no queda ni un ojo seco en toda la sala, la película decepciona. Por un lado, los personajes no son demasiado creíbles ni da tiempo a caracterizarlos lo suficiente; por otro, la visión espiritualista que Stone pretende ofrecer no resulta convincente y cae casi en lo ridículo (el primer plano de la cruz o la «aparición» parecen de otra película). Pero lo que resulta aún más llamativo es la visión del heroico marine (personaje real), impensable en Oliver Stone hace unos años y que termina por corroborar que otro director hubiera sido más adecuado para esta película. La conclusión final parece ser que el 11-S cambió las conciencias, al mundo... y a Oliver Stone.