| Crítica | Libros | «LA LEONA DEL BOULEVARD»
Un París renovelado
Imagen de archivo de la escritora francesa Alexandra Lapierre
La escritora francesa Alexandra Lapierre ha publicado La leona del Bulevard (Styria), novela centrada en el París del siglo XIX, «un mundo de miseria y lujo lleno de desigualdades donde las prostitutas querían parecer cortesanas y, éstas, mujeres de vida alegre», según explicó la autora. La Leona del bulevar narra la historia de la costurera Celeste Vainar, quien, tras ser despedida, se convertirá en una de las reinas del popular baile de Mabille, lo que le permitirá pasar a formar parte de la más selecta elite parisina de la época. No obstante, una enfermedad la obligará a dedicarse a la prostitución en los bajos fondos, para después ganarse la vida como mera atracción en un hipódromo de la capital francesa y, a partir de ahí, volver a ser parte de la alta sociedad, consiguiendo, incluso, un título nobiliario. «De las miles de prostitutas que poblaban las calles de París, tan sólo una docena formaban parte de la elite y podían codearse con la alta sociedad», explica Lapierre, quien destaca que estas mujeres eran admiradas incluso por las cortesanas. «Los moralistas de la época solían resaltar la paradoja de que las prostitutas que se colaban en la alta sociedad elevaran los cuellos para parecer señoritas mientras que las cortesanas se ponían escote para llamar la atención tanto como ellas», comenta Lapierre. La escritora francesa ha recreado en este libro el mundo de los salones de can-can, un escenario que «la pintura ha retratado frecuentemente de forma muy fiel, sobre todo Toulousse Lautrec y Pierre-Auguste Renoir», señala la autora. Lapierre resalta la inteligencia de las prostitutas de lujo de la época: «eran muy ingeniosas porque estaban acostumbradas a codearse con grandes escritores, artistas y personas del poder», añade. Estudiosa del mito de la «femme fatale», Alexandra Lapierre niega que su protagonista, Celeste, forme parte de este prototipo porque «la femme fatale destruye a su paso, mientras que la protagonista avanza por ella misma, sin perjudicar a nadie». Lapierre se ha documentado «ampliamente» para escribir esta obra basada en 35 años de la vida de Celeste de Mogador. «La documentación es lo principal, el punto de partida de toda novela histórica», dice.