CAÑONES DEL GÓRGORA
Naturaleza en estado puro
Villagatón-BrañuelasBosques de ribera, inmensos castañares y encinas forman parte de la exuberante vegetación que acompaña el transcurrir del arroyo de la Górgora. Cuatro kilómetros de cañones y desfiladeros que envuelven al

Paisaje en Villagatón, vista de Montealegrey sendadel Górgora.
E nclavada entre la Maragatería, la Cepeda y a un paso del Bierzo está señalizada la ruta de Los Cañones del Górgora que permitirá disfrutar de la singularidad de un lugar remoto y de la naturaleza en estado puro. El punto de partida de este recorrido de cuatro kilómetros, dos horas caminando, es la localidad de Montealegre, un lugar situado en la ladera del puerto de Manzanal y al lado de la que fue la Vía Nova, calzada importante para peregrinos. A la entrada del pueblo hay un miliario romano convertido en fuente de cristalinas y frescas aguas. Paseando por El Castricho encontraremos la iglesia y la plaza, con cuidado jardín y dedicada al emperador César Augusto. La ocasión es perfecta para contemplar lo que queda de la iglesia románica de San Juan de Montealegre. Desde el polideportivo de la localidad se inicia un sendero paralelo al arroyo de la Górgora que permitirá al visitante pasear por imponentes desfiladeros. Un poco más adelante es necesario desviarse por un antiguo camino carretero, que lleva directamente al paraje de Valdecouso, con un imponente soto de castaños. El camino tiende a estrecharse mientras desciende hacia el Arroyo del Mostruelo. Robles, encinas y castaños dan paso a una exuberante vegetación favorecida por la humedad y la umbría del angosto cauce del arroyo que discurre encañonado entre la roca cuarcítica. El siguiente hito del recorrido es un puente de madera, que marca el final de la ruta señalizada en Mostruelo y tras pasar por El Pozo de la Górgora que envolverá en un halo de misterio al caminante. La belleza del entorno, su singularidad y exuberante vegetación invitan a seguir paseando por el curso del arroyo, aunque con cuidado, ya que a partir de aquí el sendero puede ser peligroso.
El desfiladero de Peña Infierna permite contemplar un paisaje de contrastes que envuelve el paso del tiempo y todo lo que el agua ha modelado a su alrededor. La vuelta se lleva a cabo desandando el camino. Se recomienda hacer esta ruta con un guía, dada la dificultad de alguna parte del recorrido, y la mejor época es la primavera, el verano y en días soleados.