ruta de las fuentes
Agua para el recuerdo
Gordoncillo.Tierra de extensos viñedos, la ruta de las fuentes de Gordoncillo recuerda los trazados que en su día fueron manantiales de vida tanto para agricultores como para las cabañas ganaderas de la zona. De ellas, hoy a

Fuente de las Fontanas, una de las charcas naturales que fue vital para la ganadería y los agriculto
E sta ruta de senderismo, que se puede realizar en cualquier época del año, explora los manantiales naturales cercanos a Gordoncillo que durante decenios fueron fuente de vida para agricultores y ganaderos. El punto de partida es Gordoncillo, una localidad en la que se pueden contemplar tres estatuas al aire libre realizadas con mármol de Portugal: Semilla , Nuevos frutos y La señora de la Vid , que hacen referencia a los símbolos más representativos del municipio, como son la agricultura y la enología.
Otro rasgo de su patrimonio de interés para el visitante son los murales que el pintor Manuel Sierra ha realizado en Gordoncillo dentro del programa cultural Artecampos o su iglesia del siglo XV y reconstruida un siglo después. La plaza Mayor, después de su reconstrucción, se ha convertido en el espacio público más utilizado para la vida social y cultural de los habitantes de Gordoncillo. La Casa Consistorial tiene sus orígenes en el siglo XIX. En los últimos años ha sufrido una remodelación para adaptarse a las nuevas necesidades, pero manteniendo su estructura tradicional.
Después de este paseo por Gordoncillo y en dirección a Valderas comienza la ruta de las fuentes que suma cuatro recorridos bien señalizados. Los dos primeros conducen a Retuerta y Las Fontanas. A la derecha quedan las restauradas bodegas del pueblo. El trazado discurre paralelo a un arroyo y por campos de cultivo. En el camino de ida y vuelta hay que destacar cómo el abandono del pastoreo ha llevado a la aparición de inmensos arbustos dónde antes había pasto. Liebres, codornices y perdices se cruzarán en el camino.
De vuelta a Gordoncillo, hay que tomar la senda que sale hacia el noreste que transcurre por campos de cereal de secano y algún viñedo y que conduce a la fuente de Valdelobos.
El último de los cuatro tramos transcurre por un amplio camino de tierra que se entrecruza con la conocida como Vereda Zamorana, por la que subían y bajaban grandes rebaños de merinas en busca de los mejores pastos estacionales. Los chopos delatan la presencia del río Cea y, tras atravesarlo, un camino menos marcado pero cómodo conduce a la colina, en cuya falda se sitúan las cuatro fuentes restantes: Segis Riol, Barrenones, Mora y Villa.