Diario de León

julio crespo | villalmán

Vinos con agravantes muy leves

Tierra, hombre, emociones, sensaciones... y amor. Amor al vino. Son cinco referencias clave en la proclamación fundacional de la bodega. También un capricho, porque la bodega y el viñedo, el proyecto vitivinícola en general, esbásicamente eso para Julio Crespo Aguiloche y su familia.

Aspecto del viñedo en uno de los parajes de la dehesa de Villazán.

Aspecto del viñedo en uno de los parajes de la dehesa de Villazán.

Publicado por
Rafael Blanco
León

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Convencidos de que el vino trasciende, emociona y conquista, nuestra filosofía es la de elaborar sensaciones y guardarlas en cada botella para desbordarlas en el momento oportuno. Nuestras elaboraciones expresan el valor del terruño y el trabajo del hombre. Y buscan satisfacer a los amantes del vino con su calidad». Esa declaración de principios y fundamentos expresada por la dirección guía el desarrollo de la actividad creativa en Viñedos y Bodega Julio Crespo, uno de los proyectos vitivinícolas más ambiciosos de la Denominación de Origen Tierra de León, aunque todavía en fase de consolidación.

Profesionalmente en otras labores de carácter industrial, Crespo Aguiloche, que es natural de la vecina localidad palentina de Villada, siempre sintió fascinación por el campo, de manera que en su momento adquirió la dehesa de Villazán: trescientas hectáreas de propiedad divididas por el río Valderaduey, que aporta agua e identidad geográfica, y presididas por una hermosa capilla, a un lado del cauce, y por la impresionante bodega, al otro. Ocupa 5.500 metros cuadrados en la parte inferior de una de las manchas de viñedo y está equipada con la tecnología más vanguardista.

A uno y otro lado del río y de la carretera se extienden cincuenta hectáreas de viñedo plantadas en el 2000 sobre un reparto que concedió excesivo protagonismo al tempranillo frente al prieto picudo, ya en fase de explosión, y la mencía, tan característica de la zona. Los tres mil palos de albarín plantados este año sobre el arranque de la variedad más vulgar anuncian una interesante reinterpretación de la actividad en la bodega, que ya tenía en el mercado un rosado - La Rentera (25.000 botellas; 3,00 euros en bodega)- y un tinto bivarietal (70% prieto y 30% mencía) con seis meses de barrica (20.000; 3,00). Con el mismo tiempo de maduración sale este año al mercado un 100% prieto picudo (13.000 botellas; 3,00 euros) que viene a ser la gran novedad, porque el catálogo lo adorna una célebre trilogía: Premeditación (12.000 botellas: 9,00 euros), Nocturnidad (7.500; 9,00) y Alevosía son tres crianzas monovarietales de prieto picudo, mencía y tempranillo, excluido el segundo de la denominación de origen.

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