la majada de peñacorada
El mirador de la naturaleza
Fuentes de Peñacorada. Dormir en lo que fue una majada y una hornera y contemplar desde la piscina la inmensidad de las montañas. Son algunos de los encantos de La Majada de Peñacorada, en Picos de Europa. Por Nuria Gonzá

La piscina desde la que se aprecian impresionantes vistas, exterior e instalaciones de La Majada
H ace más de un siglo era fundamental para mantener la economía doméstica. Décadas después, también, aunque su actividad es bien diferente. La Majada de Peñacorada es una casa que se construyó en el siglo XIX para albergar ganado y heno y actualmente está remodelada como vivienda familiar respetando en su exterior la piedra de mampostería así como sus aleros de madera de roble. Su encanto, sin duda, su situación. Está en un pequeño pueblo de la montaña oriental de la provincia llamado Fuentes de Peñacorada (Picos de Europa), a 1.100 metros de altitud. Está orientada al sur con unas hermosas vistas a la ladera norte del pico de Peñacorada, de 1.823 metros de altitud.
Ubicada en una parcela de cinco mil metros cuadrados, la casa tiene unos 150 metros cuadrados repartidos en dos plantas en las que se distribuyen todas las estancias dotadas de todas las comodidades: chimenea, televisión, deuvedé, equipo de música, nevera, calefacción o vitrocerámica. En su interior destaca una exquisita decoración, mezcla del mobiliario funcional con detalles del pasado, creando un ambiente cálido y acogedor. Su exterior constituye su verdadero encanto: patio, jardín con piscina privada con vistas a Picos de Europa, merendero con barbacoa y horno, casa de muñecas y un parque infantil. Una cada pensada para que mayores y pequeños disfruten de un magnífico entorno natural. Unos servicios que también podrán utilizar los huéspedes que prefieran alojarse en el apartamento u hornera, ubicado en la misma parcela de la casa pero dentro de un patio exterior privado. Se construyó en la misma época para hacer pan y curar la matanza y se ha remodelado respetando al máximo los materiales de origen. La hornera tiene 30 metros cuadrados repartidos en dos plantas, la de arriba abuhardillada, y es ideal para una pareja.
La belleza de su entorno lo convierten en un mirador de la naturaleza y su perfecta ubicación permite contemplar el resto de las montañas que lo rodean. El pico de Peñacorada, junto con el manantial de la Correlada da nombre el pueblo.
Peñacorada tiene una gran importancia por su amplia diversidad ecológica, una gran riqueza floral, con una de las masas de roble más homogéneas de la comarca destacando el hayedo centenario que se ha consolidado en la zona. Alberga especies como el rebeco, el corzo, el venado, el jabalí, el zorro o el oso que vuelve a pasar por sus colladas hacia el sur. Entre las actividades que se pueden realizar destacan senderismo, escalada, caza mayor y pesca, deportes acuáticos en los pantanos de Porma y Riaño, karting o golf.