MESÓN riaño
La buena cocina montañesa
León.Practican la sabiduría de antaño, las virtudes culinarias de los abuelos. Por eso, no falta nunca en la mesa, en el menú, un plato de cuchara. Buena cocina bien hecha. º¸ POR marcelino cuevas

Gloria posa ante una foto del viejo Riaño que preside el comedor de su restaurante.
E s tuvieron en Riaño hasta el último momento, hasta cuando el agua comenzó a cubrir los caseríos y los valles de la hermosa comarca leonesa de la Montaña Oriental. Y desde entonces, hace ya más de veinte años, se establecieron en una de las entradas de León, justo enfrente del Hospital de San Juan de Dios. Aunque fueron sus padres los que pusieron en marcha el negocio, ahora es Gloria quien lo regenta y la que nos cuenta cual es la línea de su afamada cocina.
«Lo nuestro es desde el principio la cocina casera. Todos los días tenemos en el menú algún guiso, algún plato de cuchara, con el que recordar las virtudes culinarias de nuestras abuelas».
De entre sus especialidades Gloria quiere destacar el cocido montañés. «Es igual que el de León o el maragato, pero lleva una buena tajada de carne de chivo, lo que le otorga un sabor muy especial. También hacemos el cocido de arvejos, que es otro guiso que nos hemos traído de nuestra tierra».
La carta del Mesón Riaño no es extensa, precisamente porque su cocina se dedica especialmente al picoteo. Este es el lugar ideal para ir a merendar con los amigos. Croquetas caseras, rabas de calamar, chipirones fritos, pulpo a la gallega, callos, tigres, rabo de cerdo, gambas a la gabardina, setas a la plancha, diversos revueltos y pimientos rellenos, son sus especialidades. «Además hacemos un plato un poco especial que gusta mucho al público, el pulpo al ajillo con langostinos», nos explica Gloria.
De entre los pescados de su oferta destaca por la calidad de la materia prima, el lenguado a la plancha. Tienen, además, bacalao a la leonesa, y lubina, dorada y gallo a la espalda.
El capítulo de carnes ofrece varias entradas interesantes, el Jamón asado con patatas y pimientos, el entrecot de buey al cabrales o el chuletón de ternera. También, no podía ser de otra manera, las chuletillas de lechazo y de cordero.
Los postres caseros en un establecimiento dedicado a la cocina de siempre-¦ son también los de siempre, flan, natillas o arroz con leche, entre otros.
El menú del día, que en el Mesón Riaño cuidan con especial esmero, está formado cada día por tres primeros y tres segundos platos a elegir y cuesta 9 euros. «Lo cuidamos -”dice Gloria-” porque tenemos muchos clientes fijos todos los días. Por eso tratamos de cambiar los platos, para que la gente no se canse de comer siempre lo mismo. Además, todos nuestros guisos están preparados con productos frescos, aquí no se cocina con congelados».
En resumen, cocina tradicional bien hecha.

Cocina Bien
Servicio Bien
Decoración Bien
Bodega Regular
Puntuación (de 1 a 10) 7,5