pucheros y fogones | La ruta jacobea
Saber y sabor en el Cid
Barrio Romántico. Pertenece a una estirpe de hosteleros de Valdevimbre pero él ha recalado en León. José Ordás, Pepe, muestra el saber y sabor en la Ruta Jacobea, frente al Jardín del Cid.

Pepe Ordás en el comedor de la Ruta Jacobea.
En el mesón La Ruta Jacobea siempre hay buen vino. José Ordás, su propietario y cocinero, pertenece a una familia de larga tradición hostelera en Valdevimbre, uno de los principales enclaves vitivinícolas de la provincia. Por eso no es de extrañar que en su casa siempre se ofrezca una gran carta de vinos, especialmente leoneses. Pero también hay en este típico mesón, uno de los más antiguos de Barrio Romántico, una carta original y sabiamente puesta al día.
Lo primero que debe plantearse un cocinero es el destino de sus guisos. Y en este lugar, a escasos metros de San Isidoro y casi paso obligado hacia la Catedral, buena parte de los que recalan cada día en sus comedores son turistas. «Por eso una de las grandes apuestas de nuestra carta es la pasta. Cuando una persona —comenta Pepe— que viene de lejos y le cuesta entenderse con el hostelero, encuentra una serie de platos que conoce, que le suenan, ya sabe que no se va a quedar sin comer. Por eso hemos creído muy importante dedicar una especial atención a las pastas. Tenernos, por ejemplo, Espaguetis jacobeos, con almejas y langostinos, Macarrones con calabacín, Tortellini cuatro quesos, Canelones, Lasaña… y así hasta una veinte de guisos diferentes. Claro, luego intentamos llevar a los clientes a lo nuestro, a la cocina tradicional leonesa».
Y llegan entonces las sopas de trucha y cangrejos, la crema de puerros, las setas a la plancha, las judías o la lombarda con pasas, los puerros de Sahagún… y una serie interminable de entrantes que pueden convertirse en estupenda opción para el picoteo.
Los pescados están encabezados por la trucha a la leonesa, el congrio al ajo arriero, el bacalao leonés, rebozado o al horno, el salmón, la dorada y la lubina a la plancha, y la merluza a la marinera. En carne destacan su codero guisado, el cordero escabechado, el entrecot al ajo o a la diablesa, los escalopines a la pimienta y el enorme chuletón de Ternera (17 euros). Lo postres son todos caseros y profundamente tradicionales: Tarta de castañas, chocolate, queso, café o galletas; natillas, tiramisú y mousse de limón.
Y para completar esta extensa oferta, en la Ruta Jacobea hay un menú de la casa, a 12 euros, en el que se puede elegir entre cuatro primeros y cuatro segundos platos, menú que los días festivos cuesta 15 euros.
Cocina: Bien
Servicio: Bien
Decoración: Bien
Bodega: Bien
Puntuación (de 1 a 10): 8,5