LOS CUATRO RÍOS bañezanos
Patrimonio en torno al agua
La Bañeza.Duerna, Órbigo, Tuerto y Eria son los cuatro ríos que bañan tierras bañezanas y que han forjado un paisaje de una fértil llanura. Un recorrido por sus pueblos permite conocer la arquitectura, las tradiciones y las costumbres de la zona. ?? por nuria gonzález

El puente de la Vizana y el castillo-palacio de Alija del Infantado.
La ruta de Los Ríos recorre el cauce de los ríos bañezanos. La localidad de La Bañeza se levanta en una fértil llanura salpicada por las aguas de los ríos Duerna Tuerto y Órbigo.
Este interesante y natural recorrido comienza Órbigo abajo para continuar hasta el puente romano de Cebrones del Río. Por este pueblo pasaron los romanos y prueba de ello es el puente sobre el río Órbigo, la torre del campanario de la iglesia y, en el pueblo de San Martín de Torres, un castro prerromano. Dice la leyenda que este pueblo fue villa romana, donde se encontraba la ciudad de Bedunia o Baedunia.
El recorrido continua por el puente de Vizana y finaliza en Alija del Infantado, donde se pueden realizar dos rutas en bicicleta señalizadas y que permiten conocer el entorno de la localidad que cuenta con un castillo-palacio, dos iglesias (San Verísimo y San Esteban), dos ermitas (la de Ozaniego y la del Cristo) y en el pasado una casa-hospital de la cofradía de San Mamés asentada en El Teso para atender la religiosidad y salud de gentes locales y peregrinas que en el medievo utilizaron la Vía de la Plata. Alija es tierra de historia, como lo denotaban los capiteles corintios de época romana ubicados ante la vieja casa rectoral en la Plaza Mayor. Al derribar la casa quedaron bajo los escombros y al menos uno está recuperado, estando situado en un contrafuerte de la iglesia de San Verísimo.
En cuanto al río Tuerto, con el hito único que es la iglesia de Santa Colomba de la Vega con su artesonado mudéjar, el retablo de la de Huerga de Garaballes y la vitalidad llena de tradiciones de Santibáñez de la Isla.
Es interesante también la ruta del Duerna, con sus castros prerromanos y los altos parajes incomparables de Priaranza ya casi en la ladera del Teleno. También en ella Destriana, con los ecos de la monarquía leonesa. En la ruta del Jamúz no hay que olvidar el centro alfarero de Jiménez, los castillos de Villanueva y Quintana del Marco.
Finalmente, el río Eria, naciendo en La Cabrera y en cuyo recorrido se encuentran con pueblos como Castrocalbón ó San Esteban de Nogales.