el capricho
De taberna a restaurante
En la plaza San Marcelo.. La vieja taberna se transforma en moderno restaurante. El Capricho, un siglo en la plaza de San Marcelo, es un referente de la hostelería leonesa. Espectacular su secreto de cerdo ibérico. . ??. . POR marcelino cuevas.
Arturo Suárez, tercera generación al frente de El Capricho.
La historia de este establecimiento comienza a principios del pasado siglo XX. Entonces, en la plaza central de la villa y frente al majestuoso edificio del Ayuntamiento capitalino, nace una taberna que se llamó La Flor de la Ribera. Andando el tiempo, en el año 1938, Antolín Suárez cogió el traspaso del establecimiento, que bajo su dirección pasó a llamarse El Capricho. Así comenzó la saga de los Suárez, que aún se mantiene al frente de la casa. Primero Antolín, después su hijo, Arturo, durante casi 50 años y, desde hace 7, el nieto de fundador, Arturo Suárez. El Capricho está situado en un lugar privilegiado, lo que le ha valido a lo largo de su dilatada existencia, tener siempre una numerosa parroquia.
En los primeros tiempos era lugar propicio a recibir a los asistentes a los mercados en la cercana plaza Mayor, que portaban sucintos hatillos con las viandas para la comida, pero que disfrutaban en sus mesas de madera de una buena jarra de vino y de la animada conversación de sus colegas. Pasado ese momento, los tiempos corren que es una barbaridad, además del vino, comenzaron a servirse platos contundentes: bacalao al ajo arriero, chicharros fritos y en escabeche, callos a la leonesa… y un sinfin de elaboraciones que por derecho propio han pasado al acervo de la mejor tradición culinaria de León.
Esta forma de hacer terminó cuando Antolín Suárez, el por ahora último de esta saga de hosteleros, decidió convertir la oscura taberna en un bar-restaurante de luminosas paredes y blanco mobiliario, abriendo al público, en el primer piso, un espectacular restaurante, donde ofrece una cocina tradicional y «sofisticadamente sencilla».
Con unas espectaculares presentaciones, en El Capricho, se ofrece una larga carta de entrantes perfectamente adaptados al popular picoteo: mollejas guisadas de ternera, codillo de cerdo, callos al Capricho, revuelto de gulas, setas y gambas, pulpo con cachelos, además de unas sensacionales ensaladas.
En los pescados, merluza a la cazuela, bacalao ajo arriero, pil pil (14 euros), morrillo de atún rojo a la plancha (16 Euros) y lomo de atún rojo. La gran especialidad de la casa en carne es el secreto de cerdo ibérico (12 euros), acompañado muy de cerca por el filete de cadera de buey (1/2 kilo por 18 euros). También son recomendables sus chuletinas de cochinillo ibérico.
Como postres, una gran variedad de helados, tartas de queso, manzana y tres chocolates y el eterno arroz con leche.
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Cocina Notable
Servicio Bien
Decoración Bien
Bodega Bien
Puntuación (de 1 a 10) 7