La gastronomía se convierte en el centro de atención
Desde el aperitivo hasta el postre, la Navidad es una época marcada por las costumbres culinarias. De los platos humildes en la antigüedad, hoy cada día de celebración en torno a una mesa se convierte en un ágape abundante. Al margen de la infinita variedad del postres, estas celebraciones ya tienen enmarcados algunos ingredientes que no pueden faltar en la mesa. Va en función de gustos y costumbre, sobre todo respecto al primer plato, si bien no faltan el cochinillo, pularda, pavo, capón o besugo. El cordero es típicos en las comidas de Navidad y Año Nuevo, y eso lo saben bien en la Cooperativa Montañas del Teleno, dónde aumentan de forma considerable las ventas durantes estas fechas. Brindar con cava y comer las doce uvas es imprescindible el día de nochevieja para empezar con buen pie el nuevo año. Desayunar chocolate con churros es lo más habitual el primer día del año. Y para concluir este maratón gastronómico, el seis de enero no debe faltar el tradicional roscón de Reyes que ya se elabora con numerosos ingredientes y una sorpresa. Curiosamente empieza a consumirse ya incluso antes de que lleguen las fechas navideñas.