un paseo por valderas
La villa con historia
Valderas.Entre casas blasonadas, calles y plazas porticadas, iglesias, arcos y las ruinas del castillo transcurre un recorrido atractivo y curioso por Valderas, una villa que guarda muchas evidencias de su pasado dispuestas a ser contempladas en el presente. ?? por nuria gonzález

Paisajesy retratos urbanos de Valderas.
Los orígenes de la villa bañada por el Cea se remontan al siglo VII antes de Cristo y de las numerosas vicisitudes de las que han sido testigos sus calles y sus gentes aún quedan vestigios. Para comprender su esencia lo mejor es adentrarse en el pueblo por la calle de Los Castillos, que va hasta las ruinas del castillo de Altafría. El primer monumento de interés es el Santuario de la Virgen del Socorro, antigua iglesia de San Claudio y, en tiempos atrás, capilla del convento de los Carmelistas Descalzos. De aquel, construido en el siglo XVI, apenas quedan rastros. El Santuario alberga la imagen de la virgen más venerada en la Villa, Nuestra Señora del Socorro, que llegó procedente de Flandes en el siglo XVI. En este templo también se pueden ver dos retablos de la Virgen del Carmen y de Santa Teresa y el central, de estilo barroco-churrigueresco. Llama la atención su sillería de nogal del siglo XVI, desde dónde se puede acceder al Museo de Arte Sacro, que destaca por su colección de cristos. Tras salir del Santuario se llega a una acogedora plaza Mayor, el corazón de la localidad, contemplada por la iglesia parroquial de Santa María del Azogue y el viejo Consistorio. Este templo, imponente por su torre, es una de las seis parroquias que llegó a tener la Villa, lo que da fe de su implicación religiosa. En cuanto al Consistorio viejo es un edificio del siglo XVII de estilo herreriano. El Palacio de los Marqueses de Janillo, del siglo XVIII y la Casa del Charro son otros puntos de interés en esta parte del pueblo. La visita continua deteniéndose en el Arco de las Arrejas, una de las puertas de la antigua muralla de la villa. Pasando este arco se llega a la calle Santiago que termina en otra de las puertas que daba acceso a la muralla, el Arco de Santiago. Regresando por la calle Santiago llegamos a la plaza de San Juan, presidida por la iglesia del mismo nombre con obras interesantes de arte sacro en su interior, así como al altar mayor o su cúpula plateresca del siglo XVI. Por la calle Escudero se accede a la plaza de San Claudio, dónde se puede ver un edificio de grandes dimensiones. Es el Colegio Seminario de San Mateo, hoy restaurado.