castillos en territorio poeda
Entre ruinas y blasones
Toral de los Guzmanes. Cinco castillos emergen en los sesenta kilómetros del recorrido de las fortalezas que alberga el territorio Poeda. Toral de los Guzmanes, Valencia de Don Juan, Laguna de Negrillos, Alija del Infantado y Quintana del Marco rememoran su pasado.

Los castillos de Alija del Infantado, Laguna de Negrillos, Toral de los Guzmanes, Valencia de Don Juan y Quintana del Marco.
Descubrir el sur leonés con las fortalezas que aún hoy son símbolo de la defensa de aquellas tierras es lo que pretende la ruta diseñada por el grupo de acción local Poeda y que recorre un total de sesenta kilómetros, la mayoría de ellas por carreteras secundarias y en llano. Mejor o peor conservados, destacan cinco castillos. El punto de partida está en Toral de los Guzmanes, en plena Ruta de la Plata. Una localidad en la que se levanta su palacio con sus torreones y que hoy alberga dependencias municipales. Está construido en tapial aunque se ha reforzado con piedra y ladrillo. Construido en el siglo XIII, sus dueños fueron el alcalde de León, Juan Ramírez, y su mujer, María García de Toledo. El escudo heráldico de los Guzmanes preside la puerta principal.
La siguiente visita imprescindible es al castillo de Valencia de Don Juan, referente de la arquitectura gótico-militar. La primera fortaleza data del siglo XIV, aunque el edificio actual se debe a Juan de Acuña, tercer conde y segundo duque de Valencia de don Juan, y su mujer Teresa Enríquez. Sus blasones todavía se pueden ver en las torres de la muralla. Dentro del propio edificio, en la Torre del Homenaje, alberga un museo con materiales arqueológicos encontrados en la localidad y vinculados con esta fortaleza, situada al margen del río Esla. Sus vistas desde lo alto del castillo son excepcionales.
Tras abandonar Valencia de Don Juan, la ruta continúa por la carretera que une Villamañán y Laguna de Negrillos. En este último pueblo aún quedan restos de la que fue su insigne fortaleza. Ruinas impresionantes de las que aún se puede rescatar la torre del homenaje y su puerta principal. Desde aquí, entrando en la ribera del Órbigo, el viajero llegará a Alija del Infantado, dónde tendrá que detenerse para observar el conocido como castillo de los Pimentel o de los Duques del Infantado. Restaurado recientemente, su estado es bastante bueno y su construcción se remonta al siglo XV. En su origen tuvo trece torres y en el interior del recinto alberga el Palacio de los Ponce. El último punto de interés es el castillo de Quintana del Marco.