IMPRENTA CASADO
De los libros a los fogones
Barrio Húmedo.. Donde se imprimieron libros ahora se hace tradicional cocina leonesa, con sabor a siempre e ingredientes seleccionados. Es la puerta gastronómica de entrada al Barrio Húmedo. . ??. . POR marcelino cuevas.

El comedor de la Imprenta Casado y las dos artífices de su gran cocina.
Hay muy diversas opiniones sobre dónde comienza el Barrio Húmedo, y es que los humanos somos muy dados a inventarnos fronteras. Quizá la calle Ancha y la Catedral sean los mojones por el lado norte del laberinto de bares, tabernas, restaurantes, etc. que forman el entramado de este popular enclave leonés. Otros llevan la marca más al interior, pero de cualquier forma el restaurante Imprenta Casado queda en el límite y si bien puede integrarse en el Húmedo, también tiene una mirada puesta en el Barrio Romántico, que comienza justo al otro lado de la calle Ancha.
Una vez situado el establecimiento, pasamos al interior. Nos encontramos con unos espacio llenos de sabor que han sabido aprovechar, sin destruirla, la estructura de la viaja imprenta. Se conservan muchos elementos de su estructura, que a los que ya no somos tan jóvenes nos recuerdan aquella imprenta-librería, que antes eran cosas inseparables, que tantas veces visitamos. Es bueno que se mantengan estos restos que nos hablan de una vieja ciudad en la que se vivía más despacio.
«Aquí, en el Imprenta Casado, apostamos por la continuidad ya que —nos explica Gaby— venimos haciendo una cocina tradicional leonesa, muy acorde con el sitio en el que está enclavado y así seguiremos, siempre respetando al máximo la calidad».
Los elementos decorativos del establecimiento son muy apropiados para el privilegiado enclave que ocupa: madera, mosaicos de presión, y un mobiliario que de alguna manara entronca con el modernismo, presente en muchos de los edificios de los alrededores. La característica más importante del establecimiento es la materia prima, que está rigurosamente seleccionada.
Gaby en la dirección, y Nori en la cocina desde hace doce años, son dos profesionales con larga experiencia y con muchas ganas de hacer las cosas bien. «He conservado —comenta Gaby— el equipo de cocina que había, porque me pareció espléndido, cocinan de maravilla, haciendo los guisos tradicionales de mamá, como digo yo, y eso no lo quiero tocar, quiero aprender de ellas».
Ensaladas, revueltos, raciones, guisos como manos de cerdo, rabo con mollejas, lengua en salsa roja o carrillera de cerdo ibérico. Pescados seleccionados y una especial atención a las carnes, son sus señas de identidad.
Además, durante el verano tienen una cómoda y fresca terraza y unos menús del día de lo más asequible.
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Cocina Muy bien
Servicio Muy bien
Decoración Excelente
Bodega Bien
Puntuación (de 1 a 10) 9