el museo delicatessen
El gastrobar vintage
Astorga.. No es sólo un restaurante ni tampoco sólo un bar. Es un lugar con encanto. Tiene marisco, tablas de embutidos y quesos, provolone o buey de Kobe. Está en Astorga y su nombre lo dice todo. El Museo Delicatessen. . z?. por . n. gonzález.

El Museo Delicatessen de Astorga ofrece una cocina innovadorade primera calidad con productos frescos en un establecimiento con una estudiada decoración vintage.
No puede uno irse del Museo Delicatessen de Astorga sin probar el provolone a la brasa o la sabrosísima carne de kobe. Delicadas delicias para el Delicatessen.
Alerto Rodríguez Melcón decidió en marzo del año pasado dar una vuelta de tuerca a la hostelería en Astorga y abrir un gastrobar, un espacio en el que disfrutar de la mejor gastronomía del mar y de la tierra o de un combinado rodeado de amigos.
Así nació El Museo Delicatessen, situado en la calle Pío Gullón de la ciudad maragata que ya se ha convertido en un referente de la innovación en el sector. Es el primer gastrobar de una serie de cinco que pretende abrir en los próximos meses este hostelero. El siguiente, probablemente, estará en León y abrirá sus puertas de cara al verano.
Alberto Rodríguez, decorador de bares de profesión desde hace más de quince años, recuerda que en la puesta en marcha de El Museo Delicatessen tuvo mucho que ver el empresario hostelero de La Hacienda, en La Bañeza, Luis Miguel Seco, con quien le une una gran amistad y que le orientó sobre qué tipo de establecimiento marcará las pautas del futuro. «La verdad es que tengo mucho que agradecerle puesto que fue él quien me puso en la pista», indica el promotor de El Museo Delicatessen. Un establecimiento con dos plantas y una decoración especial de estilo vintage que lo hace aún más cálido y agradable.
Su carta es muy amplia y está integrada por productos frescos y de primera calidad. Así, está especializado en marisco, pulpo a la brasa, tacos de atún, sushi o embutidos de la zona además de tablas de quesos o ahumados.
Uno de sus platos fuertes es el provolone a la brasa, que ya se ha convertido en uno de los más demandados. En cuanto a las carnes destaca el secreto ibérico y la carne de buey de kobe, considerada por los expertos como una auténtica delicia por su sabor, ternura y textura. En cuanto a sus postres, todos son caseros y lo más típico es el pijama, formado por cinco o seis especialidades diferentes para dar gusto a todos los comensales. Después de degustar todos estos manjares lo mejor será tomar un cóctel o una copa de calidad y con una elaboración pausada y minimalista.
Reconoce que la apuesta fue arriesgada ya que no es fácil abrir un nuevo establecimiento en tiempos de crisis. Un emprendedor sin miedo. «Me pregunté por qué no abrir mi propio establecimiento y así surgió El Museo Delicatessen», recalca Alberto Rodríguez, que está muy agradecido por la respuesta que ha tenido en Astorga, una ciudad de pequeño tamaño, lo que hace aún más complicado la supervivencia de un negocio.
El Museo Delicatessen abre todos los días desde las ocho de la mañana a las dos de la madrugada.
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Cocina Muy bien
Servicio Muy bien
Decoración Muy bien
Bodega Notable
Puntuación (de 1 a 10) 9,5