en cuatro valles
Para abrir los ojos
Nueva propuesta de turismo ornitológico. Cuatro Valles diseña atractivos recorridos por sus comarcas para observar 220 especies de aves diferentes. Una guía facilita al visitante los lugares dónde encontrarlas, las características de cada una de ellas, la mejor época para su observación y los alojamientos disponibles. z? por nuria gonzález
Con la primavera a la vuelta de la esquina, la provincia de León tiene un atractivo turístico más. Cuatro Valles apuesta por el turismo ornitológico y lo hace con diversas acciones que ha emprendido para promocionar esta zona y servir a los turistas, en bandeja y con prismáticos, un amplio abanico de posibilidades en un área en la que se puede encontrar hasta 220 especies de aves diferentes, algunas de ellas, más habituales en los fríos países nórdicos que en el Península Ibérica.
Cuatro Valles, con la colaboración del Proyecto Trino (Turismo Rural de Interior y Ornitología) ha lanzado la Guía de Aves y Recursos Ornitológicos de las Comarcas de Cuatro Valles, la primera y la más completa de toda la provincia de León. El libro de cabecera para los expertos avistadores de aves pero también para los que aún no han descubierto la pasión por mirar al cielo. En sus páginas se recogen aspectos tan importantes como dónde ver las aves en estas zonas, las características de cada una de ellas, el estatus fenológico (reproductora, sedentaria, migrante, invernante y estival), el grado de amenaza (no evaluado, datos insuficientes, preocupación menor, casi amenazado, vulnerable, en peligro y en peligro crítico). El objetivo, señalan desde Cuatro Valles, atraer a un mayor número de visitantes especialmente en aquellas épocas alejadas del verano y que son de una menor afluencia de turistas.
En Cuatro Valles un total de 22 establecimientos hosteleros se han adherido al Proyecto Trino, lo que supone una oferta de 462 camas, algunas de ellas enclavadas en lugares mágicos. Cuatro Valles incluye las comarcas de Laciana y Alto Sil, Babia, Alto Bernesga, Alto Torío, La Cepeda y Omaña. Los turistas disponen de siete rutas de interés ornitológico y un total de 44 puntos de interés.
Castilla y León cuenta con 54 lugares de importancia internacional para la conservación de la avifauna y tres de ellos están en Cuatro Valles. Son Babia-Somiedo, Sierras de Gistredo y Coto y Sierras Centrales de la Cordillera Cantábrica. Para su selección, según reflejan los autores de la guía, se valora el tamaño de las poblaciones de aves, la diversidad de las especies y el estado de amenaza a nivel internacional. Aquí están el urogallo, la choca perdiz, la perdiz pardilla, el pito negro o aves alpinas así como la presencia continua del mosquitero ibérico, una de las escasas especies endémicas de España. El amplio abanico de paisajes, desde los 700 metros de altura sobre el nivel del mar hasta los más de 2.400 metros, hace que las variedades de aves sea interesante. Aunque verlas es complicado y depende de la habilidad del observador.