casa paco
En Cistierna como en casa
Cistierna.. En Casa Paco, el trato es familiar y la cocina tradicional absolutamente sabrosa. Sin carta, depende del día y del gusto de la cocinera. Merece la pena comer en la villa de San Guillermo. . z?. . POR marcelino cuevas.

Francisco en el comedor de Casa Paco, en Cistierna.
Saludan a sus clientes con la misma naturalidad que lo harían con un familiar. «Es que en nuestro restaurante —explican Francisco y Marisa— la mayoría de los clientes nos visitan un día sí y otro también. Sabemos perfectamente lo que le gusta a casa uno, lo que puede y no puede comer… hemos creado una clientela que es como una prolongación de la familia». Pero esta sencillez no quiere decir que la cocina de Casa Paco no sea exquisita. Marisa tiene una tradición familiar importante en la cocina y ella ha sabido aumentarla demostrando cada día su maestría.
Hay en Casa Paco una norma: aquí no existe la carta. Hacen un poco lo mismo que Cocinandos, que por cierto acaba de celebrar su primera década de éxitos gastronómicos, aquí solamente hay un menú, tres primeros, tres segundos, muchos postres… y siempre algunos platos de reserva, por si el comensal tiene otros gustos. El precio 10 euros.
Marisa y Francisco llevan treinta años en la hostelería de Cistierna. Dieciséis en un lugar cercano al que ahora ocupan desde hace catorce. En un restaurante sin lujos, pero con unas acogedoras instalaciones.
Llega el momento de hablar de algunos de sus platos estrella.
«Lo que más gusta a nuestros clientes —dice Marisa— son los platos de cuchara, los potajes, paella, alubias, lentejas, patatas con costilla… lo que normalmente vienes comiendo en casa de tu madre. Y en este sentido tenemos un día muy especial, que es el jueves. Hay cola para comer nuestro cocido —un cocido que hemos probado y que es espectacular por la calidad de sus componentes y por el buen hacer de la cocinera—. Otra de las grandes especialidades de la casa son las albóndigas en salsa roja».
«Hay más cosas que gusta mucho —cuenta Paco— como los espaguetis al queso de Valdeón, los pimientos rellenos de bacalao, las manitas de cerdo, la menestra de verdura, el hojaldre de puerros, la empanada de carne y el bacalao al ajo arriero o empanado».
Entre los postres, también caseros de Casa Paco, nos encontramos en primer lugar con la copa de la casa, que son unas singulares natillas que, entre otras cosas, llevan brandy y anís y que se presentan cubiertas de nata. También elabora Marisa flan de cuajada, arroz con leche, natillas, leche frita, flan de manzana, tarta de manzana con hojaldre… «Y lo que se ocurra cada día, me gusta cambiar a menudo, aunque siempre tengo esa Copa de la casa que es muy especial y cuyo secreto no pienso contar nunca».
Un restaurante que destaca por su trato familiar y por el trabajo de una estupenda cocinera.
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Cocina Bien
Servicio Bien
Decoración Normal
Bodega Regular
Puntuación (de 1 a 10) 8