la petite
Un ‘rinconcito’ gourmet
Ponferrada. Si buscas algo diferente, La Petite es tu lugar. Este pequeño establecimiento situado en el centro de la capital berciana ofrece a sus clientes un sin fin de productos de panadería y confitería difíciles de encontrar en otro punto de la ciudad. z? m. j. alonso

Alberto Castellano posa junto a algunos de los productos que comercializa en su tienda de Ponferrada.
Hace tres años y medio que César Castellano abrió La Petite en el centro de Ponferrada (calle República Argentina, 8). Desde entonces, este establecimiento de reducidas dimensiones pero gran variedad de productos se ha convertido en uno de los puntos gourmet de referencia en la ciudad. Productos de panadería y confitería difíciles de encontrar en otro lugar, fruto de un trabajo totalmente artesano y del esfuerzo de su propietario por llenar su tienda de chocolates o helados procedentes de diferentes países de Europa que conviven con el tradicional pan gallego. Ahí esta la clave de su buena acogida.
Dulce o salado. En la variedad está el gusto. La Petite vende en mostrador y atiende igualmente cualquier tipo de encargo a domicilio o para eventos. De entre su amplia carta, destacan las empanadas gallegas. De zamburiñas, de bacalao con pasas y gambas, de pulpo, de calamares, de carrillera de ternera, de setas con gambas, de setas con queso cabrales o las tres variedades diferentes de atún. Comercializa, en total, una docena de tipos de empanada elaboradas con unos guisos exquisitos flanqueados por dos finas capas de masa. «En cuestión de salado, a parte de tener las empanadas también tenemos hojaldres rellenos y quiches caseras muy trabajadas y elaboradas con diferentes tipos de quesos», explicó César Castellano.
Quiches de pisto de verdura casero con queso de oveja Pata de Mulo, de espinacas con uvas pasas y piñones, de setas con gambas o de salmón ahumado con queso brie; y hojaldres rellenos de arroz con setas y gambas forman parte de la oferta salada de La Petite. Todas ellas perfectas para un ‘picoteo’.
En lo que a dulce se refiere, las opciones son ilimitadas. Además de trabajar con un obrador de Ponferrada que le suministra tartas, cañas de hojaldre rellenas de crema o petisús, La Petite ofrece a sus clientes gran variedad de mermeladas, chocolates ingleses, bombones belgas y franceses, panetones traídos de Italia, turrones, pastas, polvorones y un largo etcétera de productos que se incrementa con la llegada de fechas especiales como la Navidad. Además, en esta miscelánea gourmet también tienen cabida tés, patés de muy diferentes tipos y panecillos para untar.
«Yo siempre me preocupo por seleccionar y traer cosas diferentes que son difíciles de encontrar aquí. En este sentido, trabajamos también mucho todo el tema de producto para regalo. Ahora, por ejemplo, estamos esperando unas galletas inglesas que se llaman Crabtree & Evelyn y se presentan en latas decoradas muy bonitas perfectas para regalar», apuntó el propietario de La Petite. Un establecimiento que toma su nombre de sus reducidas dimensiones. Pequeña pero atractiva al ojo del cliente gracias a una pensada decoración en la que destacan un suelo en blanco y negro, las lámparas negras barrocas que cuelgan en el escaparate o el papel lleno de flores y el espejo del techo.