LA RUTA
Allá donde el cielo está más cerca
Los dos picos más altos del Bierzo se erigen sobre Salentinos con la vigorosidad de un paisaje único.

Panorámica general del pico Catoute.
Es difícil encontrar en el Bierzo un entorno natural como el que ofrece al turista Salentinos. Este pequeño pueblo asentado en un antiguo valle glaciar al que se accede desde Páramo del Sil se sitúa a los pies de los dos picos más altos de la comarca. Vadeiglesias (2.136) y Catoute (2.117) son el destino perfecto para los amantes de la montaña. En un día claro, desde sus cumbres puede verse toda la magnitud de un Bierzo que se rinde a la vigorosidad y la belleza en estado máximo. Quizás Catoute —el más emblemático de la Sierra Gistredo— goce de una protagonismo mayor. Con un desnivel de 1.150 metros, una distancia de 16 kilómetros que tarda seis horas en recorrerse y una dificultad media, es un polo de atracción constante de montañeros que, como los que suben a Valdeiglesias, disfrutan en su recorrido de imágenes insólitas creadas por cascadas de agua y paisajes de robles, tejos, acebos o abedules que dan comida y cobijo a osos, urogallos o rebecos, entre otras especies. Pero esto es tan sólo una parte de lo que ofrece Salentinos. Lo mejor es comprobarlo en persona y después de la caminata disfrutar del sabor de la cocina tradicional que se sirve en el bar La Obra.