Único, de León
Nació en 1960 de la imaginación de Ángel Santos, propietario de Caramelos Santos. El primer Ronchito salió de la fábrica situada entonces en la calle Joaquín Costa, a un paso de Padre Isla. Santos concibió este caramelo genuinamente leonés, exclusivo y único como un guirlache con cacahuetes, elaborado a fuego a la manera del arroz con leche y bañado en polvos de cacao. Una creación maestra. Pronto se convirtió en un referente en todo León, en un hito de la dulcería leonesa que se mantiene aún hoy.
Di el salto al otro continente de mano de los emigrantes leoneses, que lo llevaban en su maleta, junto con las fotos de sus familias, como dulce recuerdo de la tierra.
Hizo fama su campaña de publicidad, que sigue vigente en el recuerdo de varias generaciones —«Rico, rico el caramelo Ronchito»— y es enigmático su nombre, que proviene sin embargo de una voz recogida en el diccionario de la Real Academia de la Lengua, de origen incierto pero muy leonés: hacer ruido al comer un alimento quebradizo, crujir cuando se masca.
Es dulce, amargo, tierno, crujiente, se puede chupar pero es mejor aún masticado. Lo tiene todo este producto estrella de la marca Santos. Un caramelo mítico, un caramelo único.