Diario de León

Casa Ana

En la casa del bisabuelo

Sésamo.. La casa del bisabuelo, aguador en Madrid y labriego en Sésamo, es ahora un hotelito rural. En el pueblo de las pinturas rupestres. . z?. . POR susana vergara pedreira. Casa Ana La Moura, 4 - Sésamo 987 56 85 19 - casaana.es

Exterior, habitaciones, salones, acceso al jardín y vistas delhotel rural Casa Ana, enel pueblo berciano de Sésamo.

Exterior, habitaciones, salones, acceso al jardín y vistas delhotel rural Casa Ana, enel pueblo berciano de Sésamo.

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León

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Era la casa de Manuel Pérez y Mónica, su mujer, de su hija Laura y su yerno Gervasio. Ellos, aguadores en Madrid. Ellas, a la labor de tierras y casa. La levantaron en 1870, con los ahorros del trabajo. Manuel y su yerno de sol a sol en la capital vendiendo agua. Se iban antes de que empezara el invierno. Andando hasta Madrid. Volvían cuando aún no había comenzado el verano. Andando desde Madrid. Ellas de sol a sol en el campo. Así andaban.

Era la vida, año tras año. Hasta que en una de estas, levantando un muro, quizá con el esfuerzo, con el calor o con la mala suerte, Gervasio enfermó de pulmonía y no hubo nada que hacer. Era 1914. No había antibióticos. La familia quedó en Sésamo, en la casona de labradores que ahora es hotelito rural.

Es la casa de Ana, biznieta de Manuel, cuarta generación de propietarios. Las herencias no dividieron la finca, que siempre pasó a una sóla mano, pero el tiempo arruinó el caserón, y las cuadras, los pajares y hasta casi los recuerdos. En 1993, Ana Jesús Rodríguez Alonso levantó de nuevo la casa de sus bisabuelos y la convirtió en un lugar de reposo. Tres habitaciones y cocina compartida al principio. Diecisiete habitaciones con baño, cocina y comedor, salones, terrazas y balcones ahora. Se mantienen las bellísimas vistas y la chimenea que dio calor al hogar.

Sin agobios ni prisas, pues en la Casa de Ana rige la norma de que no hay horario que valga. Desayunar y cenar sin tener que mirar el reloj mientras se cuece a fuego lento la receta de siempre, heredada también, cocina de antaño para disfrutar de los sabores y el tiempo. Guisos recién preparados que saben a siempre.

En la ladera de la peña Piñera, el pico de cuarzo que da sombra al pueblo, cerca del río, en un lugar habitado desde el principio de los tiempos, que guarda escondido en sus cuevas el tesoro de pinturas rupestres, a los pies del farallón donde aquellos primeros hombres encontraron refugio para su arte. Casi pegando al lugar que Manuel eligió para su familia. La casa que regenta ahora Ana.

* De 45 a 60 euros habitación doble IVA incluido. Desayunos, 4,50 euros. Cena, 15 euros

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