pablo rioja barrocal
de puertas adentro
La Ruta de los sabores del campo o la de Pepín muestran la Asturias más rural, recorriendo casonas, aldeas, ofreciendo alternativas de ocio como el senderismo o degustando su gastronomía más autóctona, con las fabes y los embutidos a la cabeza .

La Ruta del Pepín permite visitar un lagar tradicional, una cabaña de pastor o acercarse a varias especies de razas autóctonas asturianas.
Desde los Picos de Europa hasta el Mar Cantábrico y desde el Río Cares a la Ría del Eo se extiende un territorio de un verde intenso jalonado de profundos valles, sucesión de montañas y ríos, con frondosos bosques y pequeñas aldeas que atesoran las tradiciones de la Asturias más auténtica. Recorrer la zona interior y de montaña del Principado es un buena oportunidad para descubrir el confort de una de sus numerosas casas rurales, practicar senderismo o degustar su deliciosa gastronomía.
Para comenzar nuestro viaje por el Paraíso Natural nada mejor que seleccionar una de los alojamientos rurales acogidos a la marca ‘Aldeas, Calidad Rural’ o uno de los hoteles con encanto de ‘Casonas Asturianas’. Con un excelente desayuno elaborado artesanalmente y con productos del entorno podemos iniciar una jornada de senderismo o de visitas a los pueblos de los alrededores, siempre aconsejados por los propietarios del alojamiento rural que harán de verdaderos guías para conocer los secretos locales.
Una de las propuestas más curiosas que se ofrece actualmente en el entorno rural será la ‘Ruta de los sabores del campo’, un amplio catálogo de posibilidades para conocer y degustar in situ los productos más emblemáticos de Asturias como son «les fabes», los embutidos o los productos cárnicos con los que elaborar una sabrosa fabada asturiana. La alternativa, no obstante, será degustar este manjar en uno de los numerosos restaurantes locales, algunos pertenecientes a la marca de calidad ‘Mesas de Asturias, excelencia gastronómica’, miembros del movimiento «slow food Asturias» (que garantizan que los productos utilizados en su cocina proceden de productores locales» o pertenecientes al colectivo de «Guisanderas de Asturias» (colectivo de cocineras que se han erigido en garantes de la tradición más ancestral de la cocina local).
Dentro de las propuestas de la ruta el visitante encontrará productos y actividades para todos los gustos: desde visitar empresas hasta participar en rutas que incluyen menú degustación. Ganaderías, huertos ecológicos o tradicionales, colmenas de abejas, fábricas de embutidos, panaderías artesanales, plantaciones de pequeños frutos, ... abren sus puertas para brindar al visitante la posibilidad de sumergirse en el auténtico mundo rural asturiano.
Un recorrido que combina varios aspectos y elementos del mundo rural es la denominada ‘Ruta de Pepín’ en la zona de los Picos de Europa, ya que permite visitar un lagar tradicional, una cabaña de pastor o acercarse a varias especies de razas autóctonas asturianas, finalizando el recorrido con una «espicha» o comida tradicional a base de platos locales y sidra de elaboración propia.
En la misma línea pero un espacio completamente diferente, el valle del Nalón, la empresa El Trasgu La Fronda ofrece una visita tematizada y teatralizada que parte de la novela ‘La Aldea Perdida’ de Armando Palacio Valdés. Este viaje en el tiempo a los sabores de la aldea perdida recorre tanto los escenarios originales de la novela como las bases de la cultura rural, ofreciendo la posibilidad de finalizar también con el Menú de la Aldea Perdida.
Para conocer más datos pueden visitarse las webs www.saboreandoasturias.org y www.turismoasturias.es .