villafranca del bierzo
patrimonio vivo
Ciudad Monumental enmarcada en un entorno de Reserva Natural y vertebrada por el Camino que conduce a Santiago. Aquí está la Puerta del Perdón, donde pueden ganarse las Gracias Jubilares..

La Calle del Agua es una de las más emblemáticas, muestrario de arquitectura barroca y museo de la heráldica.
P asear por Villafranca del Bierzo es una de las experiencias más enriquecedoras que puede experimentar cualquier turista que se decida a visitar la comarca berciana. Sus estrellas calles llenas de magia, su inmenso patrimonio arquitectónico, el aire que aún conserva de la villa nobiliaria que un día fue, el ambiente que le proporciona el Camino de Santiago, la nobleza de su gente... Es igual si hace sol o llueve, la Pequeña Compostela —apelativo que recibe por sus similitudes con Santiago y por ser en la villa del Burbia el único lugar previo en el que puede ganarse la Compostelana— es bonita independientemente del tipo de luz que la ilumine.
Villafranca es Ciudad Monumental, Conjunto Histórico Artístico de grandes potencialidades que ve reflejada su gran riqueza patrimonial en construcciones como la Iglesia de Santiago, en la que se encuentra la Puerta del Perdón, donde el peregrino que, por razones de enfermedad o accidente, no pueda continuar su camino tiene la posibilidad de ganar las Gracias Jubilares. También, la Colegiata y el Castillo construido en el siglo XVI y La Anunciada y San Nicolás y, por su puesto, la Calle del Agua, que constituye un auténtico museo de la heráldica así como un importante muestrario de arquitectura barroca, tanto civil como religiosa.
Pero el tesoro que alberga Villafranca del Bierzo es también natural. No en vano, el municipio está incluido dentro de la Reserva de la Biosfera de Los Ancares Leoneses y atesora gran riqueza y diversidad debido a su situación de confluencia de dos regiones biogeográficas —la eurosiberiana y la mediterránea—. Goza, por ello, de un entorno inmejorable que, unas veces de cerca o y otras desde la lejanía, ve pasar a los miles de peregrinos que a lo largo del año cruzan sus aposentos de camino a Santiago.
Villafranca también es ocio y tradición, como la religiosa de una Semana Santa que está luchando por ser declarada de Interés Turístico Regional.