consejo comarcal del bierzo
de viaje con el poeta
La institución berciana presenta en Fitur la ‘Ruta Romántica’ que recorre los lugares más destacados de la vida y la obra del escritor Enrique Gil y Carrasco. Desde Villafranca a Ponferrada, pasando por Cacabelos, Priaranza, Corullón, Arganza, Molina, Bembibre, Carracedelo y Las Médulas.

Una ‘Ruta Romántica’ que recorre los lugares reseñados en la obra del escritor berciano Enrique Gil y Carrasco y los que formaron parte de su vida. Esta es la enseña que el Consejo Comarcal del Bierzo erige estos días en la Feria Internacional de Turismo (Fitur) que se celebra en Madrid. En la propuesta de la institución berciana todo gira en torno al admirado poeta, ya que este año el Bierzo entero celebra el bicentenario de su nacimiento y el Consejo se ha colocado a la cabeza de la conmemoración con la creación de un logotipo específico y un emblema: ‘Año Romántico’.
La ‘Ruta Romántica’ sigue los pasos de Gil y Carrasco desde Villafranca del Bierzo —villa en la que nació y en la descansan sus restos— hasta Ponferrada, pasando por Priaranza, Corullón, Arganza, Molinaseca, Bembibre, Carracedelo y, por supuesto, el omnipresente paraje de Las Médulas. Para dar a conocer este particular recorrido, el Consejo ha editado una serie de folletos con un mapa en el que aparecen señalados los puntos de interés y la vinculación que éstos tuvieron con el poeta y, además, ha puesto en circulación una cartilla credencial como las que se sellan en el Camino de Santiago para que el caminante deje estampar en ella su paso por cada uno de los diez lugares que integran la ruta.
Si en Villafranca nació y descansa para siempre, Ponferrada fue la ciudad de su infancia y de la primera juventud. En la capital del Bierzo, el escritor dejó volar su imaginación contemplando los muros del Castillo de los Templarios. Por Bembibre, por Arganza o por las escarpaduras de Cornatel se movieron algunos de sus personajes más ilustres. Sin ir más lejos, su obra insigne, el Señor de Bembibre —considerada una de las mejores novelas históricas españolas— se enmarca en la capital del Bierzo Alto. De Bembibre a Carucedo, donde a través de las brumas de su lago, Gil y Carrasco llegó a entrever las musas de su poesía. En rincones como Peñalba de Santiago o el Valle del Silencio, en el que este pueblo de cuento se encuentra, nació tal vez su alma de viajero, según recoge, a modo explicativo, el folleto editado. Pudieron ser ambos el punto de partida de un alma que más tarde se abrió a horizontes nuevos y más amplios.
Lo cierto es que quien lo desee puede adentrarse en el Bierzo siguiendo a Gil y Carrasco, el hombre y el escritor; y conocer de cerca el Santuario del Ecce Homo (Bembibre), el Palacio de Canedo (Arganza), los castillos de Ponferrada, Cornatel o Corullón, la Iglesia de Santiago (Peñalba), el Puente de los Peregrinos (Molina), el Monasterio de Carracedo, el Lago de Carucedo, el Espacio Cultural de Las Médulas o las iglesias de San Francisco y Santiago (Villafranca. En este última se encuentra la Puerta del Perdón.