la bañeza
Inspira el carnaval
Declarada de Interés Turístico Nacional, la mascarada bañezana consigue enamorar, desprendiendo un halo de singularidad que la hace única. Los bañezanos son la inspiración de una fiesta que consigue que hasta el invierno sea el mejor atrezzo de las calles..

Los días ya se cuentan. Y las horas. Y los minutos. La Bañeza comienza a ser un hervidero de imaginación. Apenas quedan unas semanas para que Don Carnal vuelva a pasearse por la ciudad de Santa María y El Salvador. Las caretas, la transgresión y el desorden volverán a ser el mejor complemento a los disfraces de los bañezanos que están a punto de vivir y protagonizar su fiesta más genuina; el Carnaval. Esa cita única, que inspiran y que viven con una esencia especial que les corre por las venas.
Antes de recalar en la que es su ‘casa’, el carnaval bañezano se lucirá en Madrid, en la Feria Internacional de Turismo (Fitur), como uno de los atractivos turísticos de la localidad. Declarada de Interés Turístico Nacional, la mascarada consigue que hasta el frío invierno sea el mejor atrezzo para las calles. También lo logrará en la capital, donde Don Carnal, de cuna bañezana, se codeará con los reclamos de ciudades de todo el mundo.
La Bañeza será desde el viernes 13 de febrero el templo de la buena diversión, donde parecer siempre es mejor que ser. El sábado todo quedará a la imaginación. Es lo que se conoce como el Carnaval improvisado, la verdadera singularidad de la cita bañezana. Beatriz Jarrín, presentadora de televisión, será la pregonera y abrirá cuatro días de desfiles y carrozas a ritmo de charanga.
No sólo Don Carnal se paseará por Madrid. El otro pilar del turismo bañezano ruge y tiene dos ruedas. El campeonato de motociclismo es sin duda otro de los atractivos de la ciudad, una cita consolidada por la que han pasado los grandes de este deporte y que verano tras verano consigue reunir aficionados de todo el panorama nacional, que han consagrado el evento como uno de los más prestigiosos de toda España.
Entre el Carnaval y las motos, La Bañeza esconde un rico patrimonio cultural y gastronómico. Conocidos son sus dos museos, el de las Alhajas, donde los popular es una auténtica joya. La casona que lo alberga ya es un tesoro, donde se exhiben colecciones de orfebrería e indumentaria tradicional en la Vía de la Plata. Pero en Fitur junto a las vestimentas de la tierra se mostrará el imponente patrimonio harinero reunido en el Centro de Interpretación de las Tierras Bañezanas (Citba), el otro museo municipal que alberga una cuidada colección de máquinas en un edificio donde en su día se molió el trigo. Conserva su estructura y maquinaria original, por lo que la visita se convierte también en un recorrido por el ingenioso y complejo proceso de fabricación de la harina y en un homenaje a las instalaciones industriales que pervivieron en toda la comarca hasta hace pocos años.
La harina es un ingrediente indispensable del menú bañezano, rico en sabores. Es conocida la calidad de su alubia y la receta de siglos de sus ancas de rana. De comer saben bien en la ciudad. La mente y el estómago se conectan, como también lo hacen en las ferias que organiza el Ayuntamiento a lo largo del año. La reina del calendario es la Alubiada, abrazada por la feria Agroalimentaria. En la cita del Turismo Internacional, que se está celebrando en Madrid, se dará a conocer el calendario, donde la cultura convive con los sabores de la comarca. La plaza Mayor es siempre el mejor escenario.
La Bañeza sigue escribiendo su historia en Fitur. Renglones donde hay cultura, religiosidad, diversión y un carisma propio a la sombra del Teleno.