TENOIRA BARRICA

un Mencía sincero y honesto

Una viña prodigiosa, viticultura tradicional y una vinificación respetuosa con la uva que llega a la bodega. El resultado es un mencía que expresa con nitidez las excelencias de la variedad y que juega en perfecto equilibrio con la amabilidad de la madera.

Publicado por
RAFAEL BLANCO
León

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El vino se hace en la viña; en la bodega sólo puedes arregla algunas cosas». Guillermo Tenoira Gayoso, que tiene esa y otras sensatas convicciones, llegó al mundo del vino por pasión y con la idea de canalizar la ilusión de una familia para la que la actividad en la viña y en la bodega es complementaria de otras, pero no por ello menos importante. Su padre había adquirido años atrás La Padorniña, una finca de 18 hectáreas ubicada en ese paraje prodigioso del viñedo berciano. Replantado entre los años 2000 y 2002 —14 hectáreas de Mencía y cuatro de Godello—, tuvo que esperar hasta 2007 para elaborar y comercializar como tal el primer Tenoira , un mencía joven que apuntada muy alto y que constituía una excelente base para lo que había de venir después: un barrica que desde su primera elaboración en 2009 dio el salto de siete a doce meses de afinamiento en roble para presentarse ahora en el mercado como un crianza disfrazado de modestia en su calificación pero virtuoso en su contenido. El Tenoira Barrica es un tinto con personalidad muy definida, que maduró en roble francés de distintos usos, profundamente respetuoso con la fruta y equilibrado en su relación con la madera, que se manifiesta con sutileza tras la más noble y sincera expresión varietal.

El secreto, cuya existencia no niega Tenoira Gayoso, está en la selección de los pagos de una viña con ondulaciones y laderas y distintas orientaciones, exposiciones y composiciones de suelo. De la parte más alta se selecciona la Mencía para el barrica, de la más baja la del joven y a un lado, entre una y otra, se ubica el territorio Godello, todo ello dentro de un gran vallado perimetral que garantiza protección.

La Padorniña, en un entorno de gran belleza, es un paraje emblemático del viñedo berciano por sus inmejorables condiciones naturales. «Es una zona que, como el resto de la zona de producción, es necesario poner en valor», defiende Tenoira, que desde su responsabilidad también en el consejo regulador de la denominación de origen se marca la exigencia de «poner al Bierzo en el lugar en el que tiene que estar». Pero eso es algo que, a su juicio, debe hacerse «desde la unidad de todos en una tarea de promoción que, dirigida desde el consejo y en el uso del sentido común y del mejor criterio, mueva a la gente para que se hable de nuestros vinos».

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