La recomendación de... guillermo suárez, profesor de universidad, científico y leonés del año
Los valles de luna y babia

M. s.
«En las montañas de León tuvo principio mi linaje». Este es el inicio de los capítulos 39 a 43 dedicados al ‘cautivo’ por Miguel de Cervantes en el Quijote, episodios que encierran el culmen de tal obra cervantina al reflejar su propia peripecia personal como soldado cautivo y cuyo origen familiar remoto o comienzos del árbol genealógico podría tener su inicio en las montañas de León. Pasando del plano figurativo al real, sin romper una actitud de modestia, me complace recordar que mi linaje, y sus ancestros, es originario de las regiones montañosas de Luna y Babia, provincia de León limítrofe con Asturias, las dos de gran esplendor natural agrícola y ganadera recientemente reconocidas por la Unesco como Parques Naturales y Reservas de la Biosfera.
Mi nacimiento tuvo lugar en Sena de Luna en 1929 y las relaciones de parentesco se extendían exclusivamente a Babia y Luna sin poder precisar una más amplia geneología. El ejercicio de subir a las montañas, bajar a los ríos, acudir a las celebraciones festivas, compaginadas con el estudio y trabajo en armonía con la edad, todo ello ayudó a la ansiada recuperación de los niños de la guerra. Que esto no son sueños nos lo ha venido recordando la sociedad con premios y agasajos y así en 1984 recibí la nominación de Pastor Mayor de los Montes de Luna y en 2014 recibí un homenaje del Ayuntamiento de Sena de Luna. Como disfrute para el visitante me complace recomendar lo que tantas veces he vivido.
El valle de Luna en gran parte está cubierto por el Pantano de los Barrios desde los años 40 del siglo XX y hoy comienza en Pobladura de Luna y continua con Sena, Rabanal y Villafeliz hasta Babia.
Las montañas que limitan el valle regado por el río Luna tienen su nombre en mapas geográficos que no coinciden con los que diariamente utilizamos. Al norte, la vulgarmente llamada ‘Planona’ por su aspecto. Las cumbres son de roca caliza con predominio del color claro, sobre el oscuro muy limitado. Se asciende caminando hasta la base granítica. Antaño podría encontrarse algún nido de perdiz y conejo, pero hoy no hay. Una vez arriba se encuentran plumas de águila, y vistas del pantano y la cordillera hasta Peña Ubiña. Mucho cuidado con la niebla en especial si no se lleva orientación mecánica o brújula.
En días sin viento, a 2000 metros de altura se puede oír una conversación entre personas que hablan en la calle, en especial en una parte alta del pueblo, en la fuente de Sena o junto a la iglesia. El monte que cierra el valle de Luna se conoce como Los Cáscaros. El pico superior supera los 2000 metros y la parte más alta está definida como vértice geodésico, desde donde se puede llegar a ver el bosque de pinos de Campo Sagrado. Hay vistas hasta Peña Ubiña y Riolago, Huergas y Cabrillanes. Hacia el sur se ve muy cerca Abelgas y el praderio de Valverde. Sena queda alejada. Al ascender se cruza todo un bosque mediterráneo, con enormes dehesas habitadas por una variada fauna silvestre, en la que ha figurado el urogallo en algunos periodos.
Al ascender se puede encontrar con una gran fuente natural ‘la Fuente del Oso’ rodeada de arándanos en verano. Lugar precioso y de gran belleza natural cuya visita y contemplación es una delicia física y mental.