La recomendación de... serafín de abajo olea, médico
fin de semana por la maragatería

jesús f. salvadores
De los muchos rincones interesantes que esconde nuestra provincia, probablemente no es la Maragatería uno de los mas conocidos mas allá, de la parte que recorre el Camino de Santiago, Castrillo de los Polvazares y Astorga. Yo tengo la suerte de pasar la mayor parte de los fines de semana del año en Castrillo, donde tengo una segunda residencia, con lo que me considero un privilegiado. A continuación les sugeriré un plan para un fin de semana inolvidable.
Pueden empezar por reservar alojamiento en cualquiera de las casas de turismo rural que hay en Castrillo de los Polvazares, y apuntarse a un paseo por el pueblo por la mañana. Disfrutarán de un entorno único de calles empedradas y casas de piedra que caracterizan a este pequeño pueblo declarado patrimonio histórico - artístico. El paseo debe incluir una subida al castro celta que se identifica perfectamente por detrás del cementerio, en una pequeña colina al sur y desde el que se divisa una panorámica espectacular del pueblo con la iglesia destacando en el conjunto. Les advierto además que como dice mi amigo Antonio, es ese un lugar mágico donde uno se carga de energía, una energía que él dice que dan unas fuerzas telúricas que pasan por Castrillo y cruzan la Maragateria hasta el Teleno. Le confieso que yo me lo creo, pues es la única explicación que encuentro a la sensación de relax, paz y bienestar que siento cuando estoy allí.
En Castrillo es obligatorio degustar un cocido maragato en cualquiera de los muchos restaurantes. Y para bajarlo, les sugiero un paseo largo, que pueden empezar, desde el campo de bolos en dirección sur por un paraje que denominan el prao San Juan en dirección noroeste. A mitad de camino entre Castrillo y Brazuelo, hay una ermita en un entorno único. Si llegan al caer la tarde y hay sol, pueden sentarse de espaldas a la espadaña y podrán contemplar una puesta de sol para evocar en diferido. Allí el cielo se enciende y se tiñe de todas las tonalidades de amarillos y rojos sobre la silueta del Teleno al fondo. Si además lo hacen en primavera recorrerán un valle lleno de escorrentías de agua, campos en flor y respirarán el aire mas limpio y fresco que se puedan imaginar.
Por la noche en Castrillo deben visitar el Trechuro, una taberna de ambiente inolvidable, con música en directo hecha por los propios clientes que se suben al estrado y se acoplan cada uno con su instrumento, mandolinas, violines, piano, guitarras, flautas etc. Y siempre en el centro de la música Yolanda, con su voz dulce y melodiosa y sobre todo con su sonrisa y buen gesto en la cara. No les dejará indiferentes.
Al salir del Trechuro, hay que ir al campo de fútbol a ver el cielo. Pueden sentarse en un banco o echarse directamente en la pradera. Los cielos estrellados de Castrillo, no tienen comparación con nada. Si escuchan el silencio oirán un estruendo de ranas, cucos, grillos etc. Les costará levantarse para ir a dormir.
Al día siguiente, si son andarines, les recomiendo subir al Teleno. Tendrán que viajar hasta Filiel y aparcar al lado de la iglesia o en la plaza. Por detrás de la iglesia sale un camino que va haciendo ladera hasta que termina cerca de un cortafuegos, desde donde seguirán la senda marcada con hitos hasta la cumbre. Se puede subir la primera parte en coche para poder bajar para comer. Ya no podrán degustar la magnífica carne de Valentin, que nos esperaba siempre a la bajada, pero pueden comer por ejemplo en el mesón Romano de Quintanilla de Somoza. Les recomiendo el potaje maragato y la carne guisada. Por 12 euros quedarán plenamente satisfechos y por la tarde volviendo hacia Lucilllo, deben visitar los petroglifos que descubrió mi amigo Juan Carlos Campos, y desde donde se ve una panorámica del Teleno y del valle impresionante. En el mes de Junio estaba completamente amarillo por las flores de las escobas.
Otras ruta alternativa, es ir por Tabuyo del Monte y coger la pista que cruza a la cabrera. Justo al coronar la cota máxima se desvía un camino a la cumbre y a 100 metros hay una cascada de agua para comer un bocadillo, y relajarse. En Tabuyo de vuelta pueden comer los mas variados platos a base de setas.
Para el domingo, les sugiero hacer el camino de santiago Maragato, parada en Rabanal del Camino a media mañana y tomar un café. Continuando a Foncebadon, pueden comer en la Taberna de Gaia, un sitio bucólico donde mi amigo Enrique les atenderá de maravilla y podrán probar sus lances. Les recomiendo el venado guisado que esta exquisito. Desde Foncebadon, y antes de comer para hacer apetito, descendiendo hacia el valle – esta bien señalizado— hay un paseo muy agradable hasta una refrescante catarata, donde podemos descansar un rato. Por la tarde pueden visitar en Compludo la herrería, y pueden visitar en su bar a Candi donde les hará un café buenísimo, y si es verano pueden tomarlo en la calle. Por cierto también se puede comer en casa de Candi en Compludo. Que les haga caldo gallego, la ultima vez que estuve nos llevamos las sobras . ¡Estaba irresistible!. En otoño los paisajes de la zona son emocionantes.