aSTORGA SUENA A RADIO Y GRAMÓFONOS ANTIGUOS

El Museo del Chocolate de Astorga acoge desde ayer parte de la colección de radios antiguas y gramófonos de Manolín, como en la ciudad todo el mundo conoce a Manuel Pérez. Su afición por estos aparatos nació cuando encontró uno en casa. El gusanillo fue creciendo y hoy atesora más de 120 artilugios. Ahora esta colección, donde hay once radios y cuatro gramófonos espectaculares puede visitarse en el Palacete de Magín Rubio, uniendo la tradición chocolatera y la importancia que la comunicación tuvo para el sector. Cuentan que las cuñas de radio con anuncios del chocolate de Astorga llegaron incluso a París. La de Manolín es una afición cuidada con los años, completada poco a poco, que no se ha cerrado aún, y que saca a la luz los tesoros que muchas veces están ocultos o a los que no se da la importancia que merecen.