Mercado Romántico en el patio del amor
En el patio de un amor no correspondido se celebra este fin de semana el Mercado Romántico. Por los jardines en los que Segundo y la joven Victorina deberían haber paseado su pasión hace más de siglo y medio, comerciantes leoneses instalan sábado y domingo sus ‘tiendas efímeras’. Emprendedores, empresarios on line y tiendas de toda la vida abren puesto en el patio de Sierra Pambley. Una imaginativa manera de comerciar

ÁLVARO AYARZA / ABOCADOS
Fueron siempre los patios lugar de encuentro e intercambio. Guardaron secretos, celebraron el amor, resguardaron al fresco las tardes de estío y al sol las de invierno. Allí se pactaron matrimonios y traiciones políticas. Y las familias guardaron a buen recaudo sus secretos. Vida intramuros en León.
Uno de los patios más famosos de la ciudad se abre de nuevo este fin de semana para celebrar otra manera de comerciar. Los nuevos mercaderes de León llenan el ‘claustro urbano’ de Sierra Pambley de color y sueños. Savia para el pequeño vergel de ciudad, el patio que León imagina tan romántico, el del amor imposible entre Segundo Sierra-Pambley y su joven sobrina Victorina.


El Mercado Romántico abre este sábado y domingo en el patio de Sierra Pambley. Se entra por la calle Dámaso Merino para recorrer el jardín, el patio empedrado del pozo y dos salones y salir por el portalón que da a la calle Sierra Pambley. En esta edición, la entrada es gratuita. El mercado colaborará con la Asociación Nacional Síndrome Treacher Collins, que los organizadores, la empresa de comunicación y eventos Ciento Volando, conoció a través de un niño leonés, Adrián Fanegas. La asociación recaudará fondos para ayudar a todos los niños víctimas de este síndrome. Se puede contribuir con la compra de las papeletas de 1 euro para la rifa de una cesta. Sábado de 12 a 23 horas y domingo de 12 a 21. No cierra a la hora de la comida.
+ Información
cientovolando.net y en Facebook
Por ese jardín y el patio empedrado con pozo deberían haber paseado su pasión la pareja, pero Segundo no fue correspondido. Así que cerró a cal y canto el viejo caserón frente a la Catedral que había mandado construir en 1848 y dejó encerrada para siempre su aflicción. Y con ella, el mejor ejemplo de casa burguesa, la vivienda de un hombre no sólo rico sino emprendedor, que había sucumbido al delirio de los grandes avances científicos y técnicos de su época, que había viajado a todas las Exposiciones Universales para empaparse de los nuevos tiempos, que levantó la mejor casa de la época para su amada, que legó el patrimonio para que otro sobrino, Francisco, hermano de Victorina, pusiera en pie la fundación con el nombre de una familia hidalga e ilustrada de León, la suya, que ofreció la educación a los niños y jóvenes con menos recursos e impulsó la renovación pedagógica más importante en la historia de la provincia y el país.
Por ese huerto ciudadano, el patio de piedra y agua, dos salones y el zaguán transcurrirá este fin de semana un zoco multicolor, vital y divertido. No podía llevar otro nombre. Mercado Romántico. Quizá inspirado en la historia de la casona, del amor no correspondido de Segundo y Victorina.
En realidad es una propuesta para que el comercio de León y su provincia puedan promocionar sus productos y vender de una manera exclusiva y original.
Un pacto tácito entre los comerciantes que instalan sus puestos en el patio de Sierra Pambley exige dar rienda suelta a la creatividad, a construir ‘tiendas temporales’ con mucha imaginación. Para que el recuerdo dure más que las 48 horas de apertura.
Abren allí este sábado y el domingo comercios de ropa infantil, arte floral, decoración, mobiliario, moda, complementos, diseño, artesanía y música. Se citan jóvenes emprendedores con sus marcas de nueva creación, empresarios con su modelo de negocio basado en el comercio on line y propietarios de establecimientos tradicionales de León. Es, además, un lugar destacado para potenciar el gastronomía y productos de la tierra. Y para degustarlos.
Decenas de puestos escenificados, dispuestos a demostrar otra vez que hay una manera diferente de comerciar.
Le hubiera curado a Segundo tanta alegría. En su casa, en el patio al que Victorina dijo no.