Diario de León

La recomendación de... genaro gonzález. maestro artesano

la fábrica ajena al paso del tiempo

jesús f. salvadores

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León

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Una visita especial. Santa María del Páramo cuenta con la última fábrica de curtidos artesanal de la provincia. Un lugar, ajeno al tiempo, que guarda el tesoro de lo de siempre. El edificio donde se ubica — en la calle Carrolaguna—ya denota el sabor añejo, de un tiempo donde los curtidos fueron la seña de identidad del municipio. La fábrica de Genaro es la última tenería artesanal de España y está abierta a todos los que quieran visitarla. Sólo hay que entrar, dejarse guiar y escuchar.

Las paredes de la vieja fábrica — que data de finales del siglo XIX— recogen decenas de inscripciones que van narrando el día a día de la localidad desde 1911. Una buena ocasión para conocer la historia oficiosa de la villa paramesa, esa que se mantiene intacta en los muros de barro de la curtiduría.

Una visita que, además de un viaje antropológico, puede convertirse en un aliciente cultural para conocer como se trabajaban antaño las pieles. Genaro es el encargado de guiar a los curiosos por las diferentes salas del lugar. Es #culturaparamesa, como el hastag que han ideado desde la fábrica y que sirve para divulgar esos detalles del pasado que gracias a guardianes, como este curtidor, siguen en pie. Además, en Internet puede encontrarse el estudio de Alejandro Grande y del propio González, donde aparecen documentadas todas las citas, algunas antiquísimas, que guardan los muros de la tenería.

Y, es que, quizá ninguna provincia española conserve el patrimonio de artesanía viva como el que se cuece en tierras leonesas. En un recorrido por diferentes comarcas, los herreros, alfareros o curtidores mantienen la costumbre de tratar estos oficios nobles, lejos de la maquinaria moderna, la electricidad y con unas habilidades heredadas de generación en generación. Este es el caso de Genaro y su curtiduría, esa fábrica, que aún a día de hoy funciona, y que él heredó de su tatarabuelo, Froilán González Prieto.

Una mirada por una de las ventanas de la antigua tenería parece trasladarte a otra época, lejos del mundo moderno, y facilitando la dosis de tranquilidad necesaria. Quizá su visita sea una buena receta contra el estrés. La fábrica, además, se encuentra enclavada bajo el marchamo Tierra de León- Calidad Rural, un sello que gestiona Poeda, y que reúne a un buen número de establecimientos para hacer de la visita al Páramo una opción para repetir.

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