La recomendación de... Charo Llamera, abogada matrimonialista
Un flash de vida leonesa

F. Otero perandones
Entre los innumerables y únicos recorridos que ofrece León, os propongo realizar uno que se adentra directamente entre sus gentes, sus costumbres que se impregna del latido de sus calles y que nos vuelca en el color y en la gente de esta cuidad con la cámara en la mano.
Empezamos nuestro soñar, despiertos, pasadas las doce y media de la mañana (porque es sin duda la mejor forma y hora para hacerlo) en Puerta Moneda, emblemático lugar de acceso a la ciudad del Camino de Santiago y por el que tenemos tanto derecha como izquierda la Calle de las Cercas, por una parte hasta la Plaza Riaño y por otro hasta la gasolinera de San Francisco. Subimos por la calle Barahona para los ojos curiosos que buscan algo distinto es parada obligatoria visitar la tienda de gravados de José Holguera, donde el tiempo se detuvo, donde no hay prisas para contemplar la obra de un maestro singular que con paciencia y mimo esculpe su obra para deleite del que lo desee, luego hasta llegar a la Iglesia del Mercado, parada obligada si queremos tener la auténtica dimensión de lo que es el camino de Santiago y sin olvidar darnos un pequeño paseo por la Plaza del Grano, último vestigio de una plaza medieval con su empedrado y que desde siempre ha sido patrimonio vivido del pueblo llano, de las personas que iban a mercadear o simplemente a ver la vida pasar.
Desde que comenzamos la ruta hasta este momento, los rincones a captar se han ido sucediendo vertiginosamente: Las piedras de las murallas, las perspectivas, las escenas, las panorámicas, los detalles…. Y eso que sólo estamos al principio…
Seguimos unos pasos y llegamos hasta la Plaza de las Concepciones con el Convento en el que aún se aprecian restos de su policromía original en las maderas de su fachada y en vez de continuar por la calle la Rúa hasta llegar a Diputación, nos giramos a la derecha y subiremos hasta la plaza Don Gutiérre. Los sábados a lo largo de toda esta calle hay un estupendo mercado de antigüedades donde podemos encontrar piezas del siglo pasado, de este, de anteriores… encontramos elementos rurales, urbanos y cosmopolitas en un caleidoscopio de personas que enriquece a quien decide estar allí. Subimos hasta la Plaza Don Gutierre donde se encuentran los últimos puestos de mercado, para rápidamente seguir por plaza de las Tiendas hasta llegar a la? Plaza Mayor. Toda esta zona nos permite apretar sin parar el clic de nuestra maquina y hacer estupendas instantáneas, pura foto callejera, en las que encontraremos a personas, personajes que día a día, con sus compras o sus quehaceres configuran lo cotidiano, con la vida sencilla, todo real para dejar su impresión en la memoria, en la retina.
Y así continuamos por Plegarias y llegamos a La Plaza. La plaza es en sí misma un mundo siempre igual y siempre diferente, un mundo en el que antaño reinaba el «a como’, el regateo, pueblo puro y que ahora además de la pervivencia de las costumbres y las tradiciones, se adapta a los nuevos tiempos con una calidad extraordinaria en todos los productos, frutas de colores, colores de huerta, amarillos calabaza, rosa sandia, color, color, que invita a un disparo tras otro, todo autentico y genuino, , todo en movimiento, todo diverso, todo efímero, un mundo que bulle para no parar de captar imágenes irrepetibles.
León es foto, es imagen, en cualquier rincón hay un mundo para quien lo quiera descubrir.