La recomendación de... AMANDO ALONSO CABALLERO. CLUB DEPORTIVO DE BOLOS MARAGATOS
lOS BOLOS MARAGATOS
La Maragatería, tierra rica en cultura, gastronomía y tradiciones no podía ser menos con los juegos autóctonos. En toda la comarca y pueblos colindantes a ella se practica un juego de la familia de los pasabolos (juego de bolos que consiste en lanzarlos lo más lejos posible cruzando líneas de puntuación situadas en el suelo alcanzando más valor cuanto más lejos esté); estos son los Bolos Maragatos.
Este deporte, de origen desconocido, se cree que puede derivar de los pueblos celtas que habitaron el norte de la península hace siglos. Por eso, existen distintas versiones de pasabolos en Asturias, Galicia, Cantabria, País Vasco e incluso dentro de nuestra provincia, con la presencia también del Bolo Berciano.
A diferencia de otros tipos de bolos que se practican en la provincia de León, estos son de menor tamaño (entre 14 y 17 cm. de altura y un diámetro aproximado de 3 cm.) y se colocan sobre una piedra de 120x80 cm. pegados con barro en una posición predeterminada. Son golpeados con una bola de madera de encina de forma rectangular desde una distancia previamente convenida dependiendo de la localidad donde se juegan.
El juego de los bolos es desde hace siglos un gran divertimento en las zonas rurales llegando la afición hasta tal punto que según consta en la ‘Historia de Astorga’, de Matías Rodríguez escrita en el año 1909, hace referencia a las Ordenanzas que se encuentran en el Archivo Diocesano de Astorga donde figuran con fecha del año 1601 la prohibición de jugar a los bolos antes de misa de domingo o cualquier fiesta «so pena de 600 maravedíes».
Este deporte mantuvo su auge hasta bien entrado el siglo XX que a causa del éxodo rural perdió jugadores que emigraron a las ciudades. Como consecuencia de esta despoblación resultó muy difícil transmitir a las siguientes generaciones las costumbres y normas que regían las partidas quedando los bolos relegados a las tiradas que se realizaban en las fiestas patronales de los pueblos, cosa que no era poco ya que se seguían juntando jugadores y aficionados a los bolos aunque fuera de año en año, pero que no practicaban las reglas del juego poniendo en peligro su desaparición. Solo en Val de San Lorenzo, localidad que por su tamaño y su industria no sufrió tanto la despoblación, supo mantener las antiguas normas de la mejor manera que se puede hacer, que es jugando. Este año 2016 celebrará su trigésimo sexta edición consecutiva del Campeonato de Bolos Maragatos de La Carballeda los días 28 de agosto al 5 de Septiembre.
Pero esto no era suficiente para salvaguardar la riqueza cultural que atesora este juego en toda la comarca de La Maragatería. Por eso en el año 2011 nace el Club Deportivo de Bolos Maragatos con la firme intención de fomentar el juego de los Bolos Maragatos en sus diferentes variantes con lo que poco a poco, y juntando a gran parte de esos jugadores que acudían a las tiradas de las fiestas, realiza el Primer Campeonato Comarcal de Bolos Maragatos. Un campeonato cuya máxima es investigar, recopilar y recuperar el reglamento de cada localidad para luego ponerlo en práctica en el campo de juego que corresponda.
Dos años después nace la Asociación para la Recuperación de los Juegos Tradicionales en la Maragatería con el propósito de apoyar al Club en su trabajo de investigación y difusión de los bolos así como recuperar otros juegos que tradicionalmente se jugaban en Maragatería. Ambos movimientos colaboran estrechamente para que los bolos maragatos permanezcan vivos en toda la comarca y para que las instituciones los reconozcan en su totalidad como parte importante de la cultura de nuestra tierra.
Y en tan solo cinco años, después de recuperar más de veinte reglamentos con sus variantes, organizar cinco campeonatos comarcales, seis maratones de bolos, hacer encuentros con otros pasabolos, realizar tiradas en fiestas patronales (la próxima será el sábado 28 de agosto de 2016 en la Eregudina de Astorga) y hacer un gran trabajo en pro de los bolos maragatos por parte del Club y la Asociación, poco a poco las piedras y campos de juego vuelven a revivir.