De viaje a
puebla de lillo
La Casa del Parque de Puebla de Lillo es un torreón medieval que a lo largo de los años ha sido testigo de cómo han evolucionado el paisaje, las casas y la gente de todo el municipio A falta de que el oro blanco dé vida un año más a la estación de San Isidro, la Casa del Parque y las innumerables rutas de senderismo atraen a cientos de turistas todo el año
A lcanzar Puebla de Lillo produce siempre una sensación agradable. No negaré que el viaje desde León se antoja en ocasiones algo movido. Pero su paisaje... sólo con atisbarlo a lo lejos merece la pena tal aventura. No, la nieve aún no cubre su principal reclamo turístico en invierno —la Estación de San Isidro— pero nadie duda de que más pronto que tarde acabará llegando. Y con ella los amantes del esquí, prestos a deslizarse un año más ladera abajo. Dispone por cierto de doce remontes para disfrutar de la nieve con pistas para todo grado de dificultad.
Pero mientras este oro blanco se deja caer por el municipio, buenas son sus innumerables rutas para practicar el senderismo. El lago Ausente, a pocos kilómetros de Puebla, se ha convertido en uno de los grandes puntos de partida hacia parajes que muchos creen haber visto ya en sus sueños. Su itinerario circular, permite contemplar vegetación de alta montaña y un paisaje digno de novela. Pero lo mismo ocurre con los Picos de Mampodre, la Senda de Entrevados o la Ruta de las Biescas, por citar algunas de las más conocidas. La mayor parte de ellas pueden recorrerse a pie —salvo que la nieve lo impida— y alguna también en bicicleta de montaña. El lago de Isoba, el Tronisco o la senda del Camino de Wamba completan una oferta única donde la naturaleza cobra sentido.
Otro de los reclamos de este municipio de ocho pueblos es la Casa del Parque. Se trata de un torreón medieval que ha sido testigo de cómo ha ido variando el paisaje, las casas y la gente de su pueblo a lo largo de la historia. En la primera planta se encuentra el área de recepción donde se ofrece una visión general del Parque Regional de Picos de Europa y sus posibilidades de visita. La segunda planta da cobijo ‘Valles y Montañas, los dos Mundos de Picos de Europa’, en ella se ve reflejada toda la riqueza de este espacio natural, así como la historia de este paisaje y los agentes que han contribuido a moldearlo. Y finalmente, en la tercera planta aguarda en forma de maqueta ‘El Hombre en Picos de Europa’, una interpretación del Paisaje donde conocer los pueblos que engloba este espacio. Entre sus tradiciones ancestrales se encuentra la matanza —en noviembre— y su feria ganadera y agroalimentaria en el mes de septiembre. Puebla de Lillo limita con el pantano del Porma, otro de los recursos que ha multiplicado el potencial de los medios naturales y turísticos.